El costo emocional del desempleo

Un profesional toma una pausa durante la jornada bursátil en NuevaYork
Image caption La depresión y el estrés pueden aumentar a medida que la persona pase más tiempo sin conseguir empleo.

Perder el empleo puede tener un impacto negativo en nuestra salud. Quedarse sin trabajo puede convertirse en uno de los eventos más estresantes de la vida de una persona.

Verse sin un sueldo y tener que enfrentar simultáneamente múltiples compromisos económicos que mes a mes se van acumulando, puede afectar la salud mental del desempleado y causar problemas en su entorno.

Para la gran mayoría de las personas que tienen empleo, las vacaciones representan una pausa en la actividad laboral, necesaria para romper con la rutina y volver con ánimo a la oficina.

Pero para aquellas personas desempleadas, las vacaciones son una situación obligada que dura un tiempo no determinado y que es producto de la situación del mercado laboral.

En diálogo con BBC Mundo, el presidente de la Sociedad Venezolana de Psicología, Gilberto Aldana, señaló que los hombres son los más propensos a sufrir depresión, estrés y ansiedad, debido a la pérdida de empleo, pero son las mujeres las que asisten con más frecuencia a las consultas psicológicas y manifiestan el problema que atraviesan sus esposos o ellas mismas.

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Reconociendo los síntomas

Aldana indicó que ser el sostén de la familia es algo que todavía es crucial en la psique masculina y recordó que cuando la persona pierde el empleo no sólo se trata de una pérdida económica sino también de ascendencia social, de identidad social y de independencia, por lo que la persona se siente mal y se puede dar paso a la desesperanza o la tristeza.

Por su parte, el doctor Peter Kanaris, coordinador de Educación Pública de la Asociación Psicológica de Nueva York, le dijo a BBC Mundo que la depresión vinculada al desempleo puede presentar varios síntomas: carencia de energía, pérdida del apetito o por el contrario un apetito muy estimulado, desarrollo de conductas adictivas (alcohol, drogas, juegos de azar), alteraciones del sueño, entre otros.

"También puede presentar anhedonia, la incapacidad para experimentar placer o la pérdida de interés o satisfacción en casi todas las actividades que la persona solía disfrutar", expresó Kanaris.

"A veces la persona se puede aislar y retraerse o registrar conductas hostiles", expresó a BBC Mundo.

Dependiendo de la severidad del problema, se pueden registrar pensamientos negativos o incluso pensamientos suicidas, agregó.

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¿Qué puede hacer la familia?

Aldana le dijo a la BBC Mundo que la depresión y el estrés pueden aumentar mientras más largo sea el período de cesantía laboral.

Las personas que pasan mucho tiempo sin empleo se sumergen en un estado de tristeza que no sólo golpea su autoestima sino que también puede conllevar a la pérdida de la autoconfianza, es decir la capacidad que tiene la persona para reconocer sus destrezas y capacidades, el "yo soy bueno haciendo esto".

Ante la prolongación de su situación el desempleado experimenta un sentimiento de desesperanza y se siente desamparado.

Por ello, el rol de la familia es muy importante en esta situación y hay que tratar de que el hogar no se convierta en otro problema.

El doctor Aldana recomendó que los demás miembros de la familia deben ser lo más comprensivo posible y no dejar de darle esperanza al desempleado.

"La idea es que se estimule a la persona sin empleo, no que se le atosigue, No la persiga. El regañar al desempleado y decirle por ejemplo: 'párate chico a buscar trabajo, eres un vago...', sólo aumenta el estrés de la persona sin trabajo y puede hacerlo caer en conductas adictivas", añadió.

"Demuéstrele a su ser querido que usted está allí con él, dedíquele tiempo, hable con la persona, a veces es sólo cuestión de escuchar y recuérdele que no ha perdido a su familia, que su familia lo quiere", manifestó Kanaris.

Kanaris resaltó la importancia de recurrir a un profesional lo más rápido posible. "Al principio es normal que se registren patrones negativos en la persona que debe enfrentar una situación así, pero si después de dos semanas usted nota que la persona parece que no está saliendo de la situación, que no está enfrentando el problema, es el momento de buscar ayuda", concluyó.

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