Venezuela: plan económico a cuentagotas

El gobierno de Venezuela anunció este jueves que, como parte de su política económica, se propone controlar la inflación, impulsar el crecimiento y mantener los niveles de empleo, aunque no especificó cómo alcanzará en la práctica esos objetivos.

Image caption Giordani dijo que se anunciarán medidas de a poco (Foto: gentileza Agencia Bolivariana de Noticias).

Una gran expectativa precedió a la rueda de prensa en que la plana mayor del gabinete económico -conformada por los ministros de Planificación y Finanzas, y director del Banco Central de Venezuela- debía anunciar una serie de medidas para corregir desbalances y apuntalar indicadores de la economía venezolana.

"Estaban esperando un paquete y se quedarán con las ganas", fueron las palabras con las que el ministro de Planificación, Jorge Giordani, explicó por qué no se hicieron realidad las especulaciones que se tejieron en forma previa.

"Es que creen que la realidad se comporta como los modelos que tienen en la cabeza", agregó Giordani, quien señaló que otras medidas serían anunciadas "poquito a poco". Administradas como en la homeopatía. O como en una novela por entregas, según sus propias palabras.

Sube y baja petrolero

A principios de año, el gobierno venezolano ajustó el presupuesto, incrementó el Impuesto al Valor Agregado y anunció políticas de austeridad, en respuesta al impacto de la baja en los precios del petróleo, que da cuenta del 95% de todo lo que ingresa al país por concepto de exportaciones.

Entonces, como ahora, quienes esperaban una devaluación del bolívar (que está controlado desde hace varios años, mientras que se cambia por dólares en mercados paralelos o de "permuta" por mucho menos de su valor oficial) o un aumento de la gasolina (que cuesta cerca de US$0,03 por litro en las estaciones de servicio) se quedaron con las expectativas sin cumplir.

Pero la recuperación del crudo ha permitido flexibilizar algunos de los controles -como la asignación de dólares a las empresas a cotización oficial para importar toda clase de productos- y mejorar las perspectivas de crecimiento, que el gobierno estima serán ligeramente superiores a cero para 2010.

El presidente del Banco Central, Nelson Merentes, dijo que los indicadores apuntan a que el país está llegando a un "punto de inflexión", es decir, que está tocando piso, y que pronto comenzará a crecer nuevamente.

Los ministros aprovecharon la ocasión para criticar al capitalismo como sistema y ratificar las bondades de las políticas lideradas por el presidente, Hugo Chávez, a las que atribuyeron el hecho de que la crisis económica mundial no hubiese tenido un efecto catastrófico en Venezuela, gracias a una "política social inclusiva".

Con todo, reconocieron que la dependencia venezolana del llamado "oro negro" es muy alta, pero indicaron que las políticas oficiales están encaminadas a reactivar el aparato productivo.

Lo que anunciaron

En lo sustancial, el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, ratificó que el gobierno se endeudará más en el corto plazo -lanzará una nueva emisión de bonos- si bien no dio detalles de cómo, cuando y por cuanto.

Recientemente, el gobierno colocó unos US$5.000 millones. El mecanismo permitió a personas naturales y jurídicas hacerse con dólares a precios más accesibles que los del mercado paralelo, lo que a su vez bajó la cotización en este ámbito.

Rodríguez también anunció que se está trabajando en la creación de un fondo para financiar a los sectores productivos, en especial alimentos y vivienda, y habló de una reforma legal para lograr que la banca preste más dinero a los emprendedores en vez de invertir en mercados financieros.

"Es como manejar la economía creando una expectativa, para después no anunciar nada", opinó el presidente de la Academia de Ciencias Económicas, Pedro Palma.

"Para decepcionarse hay que tener expectativas, y yo no las tenía. Aspiro a que haya más visión por parte de los líderes para desarrollar un plan que signifique un empuje para el país. Pero tenemos que vivir con lo que hay", dijo, por su parte, el economista Alejandro Sucre.

Palma criticó el endeudamiento como método para igualar el dólar oficial al dólar paralelo.

"Cuando la gente percibe que la oferta no es suficiente, comienza a subir la cotización en el mercado paralelo. Si no se toman las medidas para corregir el tipo de cambio absurdo y distorsionado, la gente simplemente va a esperar a ver hasta dónde le llega el oxígeno al gobierno para comprar (y todo el ciclo de incremento se repetirá)", señaló el académico.

"Es mejor controlar el gasto público y hacerlo más productivo, en vez de emitir más bonos. Pero de esa variable nunca ha hablado el gobierno", opinó, por su parte, Sucre

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