Trago amargo para la economía hondureña

Mercado en Tegucigalpa
Image caption Estados Unidos compra un 70% de las exportaciones hondureñas.

Siendo el tercer país más pobre de América Latina, Honduras no pude permitirse perder los US$50 millones al día que se calcula le está costando a su economía la crisis política por la que atraviesa desde el pasado mes de junio.

Mientras los negociadores del depuesto presidente Manuel Zelaya y del interino Roberto Micheletti discuten sobre qué hacer, la comunidad internacional ha dejado claro su desagrado ante lo que está sucediendo en la nación centroamericana.

Políticamente, Brasil ha jugado un papel protagonista, permitiendo que Zelaya se refugie en su embajada de Tegucigalpa.

Pero económicamente, el único actor que cuenta es Estados Unidos, país que compra un 70% de las exportaciones hondureñas y que provee más de dos tercios de la inversión extranjera directa al país.

Durante años Honduras fue una de las conocidas como repúblicas bananeras, dominadas por la United Fruit Company, la multinacional estadounidense dedicada a la producción y el comercio de frutas tropicales. Incluso hoy en día, las también estadounidenses Dole y Chiquita controlan un alto porcentaje de la producción agrícola del país.

Café, bananas y otros cultivos continúan siendo una fuente importante de ingresos para una economía básicamente agrícola. Pero hoy en día tienen la competencia directa del próspero negocio de las maquiladoras: empresas que importan material textil de EE.UU. y exportan productos acabados de vestimenta.

Freno a la ayuda

Image caption Las perspectivas económicas para el país siguen deteriorándose.

Los lazos con EE.UU. van más allá, ya que ese país es el hogar de la mayoría de hondureños que viven en el extranjero, que cada año envían a casa cientos de millones de dólares en remesas.

EE.UU. también proporciona la mayoría de los turistas de cruceros que viajan a la isla de Roatan, considerada el centro de la industria turística hondureña.

Pero el turismo se ha visto muy afectado por la crisis, con una contracción del 40% en los últimos 3 meses.

La ayuda estadounidense a Honduras es otra de las víctimas de la crisis política. En 2005 el país firmó un acuerdo por cinco años con una agencia gubernamental estadounidense, la Corporación del Desafío del Milenio, que se comprometió a invertir US$215 millones en infraestructuras.

Pero unos US$15 millones destinados a nuevas carreteras y mejoras en el transporte han sido retenidos desde que se expulsó a Zelaya del país, con el argumento de que las acciones de Micheletti son "inconsecuentes con el compromiso de un gobierno democrático".

A todo esto hay que añadir que, antes de la crisis, Honduras ya estaba sufriendo los efectos de la recesión mundial.

Los consumidores en EE.UU. se han apretado el cinturón, dañando las ventas de ropa fabricada en Honduras en cadenas como GAP y Wall-Mart.

Las maquiladoras hondureñas emplean a unas 114.000 personas en un país con una población de 7,6 millones.

Pero este año ya se han perdido 8.000 puestos de trabajo y se espera que desaparezcan otros 4.000 antes de que acabe 2009.

"En 2008 hubo US$3,500 millones en exportaciones, mientras que las proyecciones para todo 2009 son de US$2.700 millones, menos de lo calculado hace unos meses", señala Guillermo Matamoros, de la Asociación Hondureña de de Maquiladoras.

Además, las condiciones de trabajo en las maquiladoras han sido denunciadas por los grupos de derechos humanos, quienes aseguran que las restricciones al movimiento de personas impuestas por las autoridades en septiembre se sumaron a los males que ya sufrían los empleados.

En un esfuerzo de disminuir las perdidas en esos días, los propietarios de las fábricas obligaron a sus empleados a trabajar horas extra, violando las leyes laborales, según han denunciado.

Economía en contracción

Image caption El equipo nacional de fútbol se clasificó para la Copa del Mundo por segunda vez en la historia.

Mientras el impasse político continúa, las perspectivas económicas para el país siguen deteriorándose.

En junio, la compañía de estudios Consensus Economics pronosticó que el Producto Interno Bruto (PIB) hondureño se reduciría un 0,7% en 2009.

Pero en su última previsión, publicada hace tres semanas, predijo una caída del 2,6%.

Algunos creen incluso que la contracción podría ser mayor.

"La gente habla de una contracción del 3% al 4% en 2009. Se podría incluso contraer más", afirma Rebeca Patricia Santos Ribera, quien era la ministra de Economía del gobierno de Zelaya.

En otra prueba de como la crisis está afectando la imagen exterior de Honduras, Santos Rivera todavía está asistiendo a encuentros internacionales en representación de su país, al no reconocerse al gobierno interino de Micheletti.

Todo ello no son buenas noticias para la población mas pobre de Honduras, que tenían motivos para ver en Zelaya a su principal valedor.

A principios de año, el depuesto mandatario aumentó el sueldo mínimo un 60% hasta los US$289 al mes, aunque excluyó a las maquiladoras de la medida.

En un país en el que la riqueza se concentra en un número reducido de familias poderosas, se trató de una decisión atrevida. Incluso algunos analistas afirman que ese fue unos de los motivos para su caída, ya que molestó a la élite hondureña.

Así que si Zelaya no vuelve al poder, ¿que puede esperar el pueblo hondureño?

Al menos les queda la Copa del Mundo de fútbol de 2010. El miércoles por la noche el equipo nacional se clasificó para el torneo por segunda vez en la historia al ganar a El Salvador por 1-0

Esta victoria se ve como un rayo de esperanza en medio de una crisis que puede todavía prolongarse por un tiempo.

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