Achican dos grandes bancos británicos

RBS y Lloyds
Image caption Ambos bancos venderán cientos de sucursales.

Dos de los mayores bancos británicos que recibieron miles de millones de dólares en fondos públicos durante la crisis financiera desatada el año pasado venderán varias ramas de negocios y cientos de sucursales para satisfacer las preocupaciones de los reguladores de la competencia europeos.

El Royal Bank of Scotland (RBS) y Lloyds Banking Group, ambos propiedad parcial del gobierno, también anunciaron planes para obtener hasta US$80.000 millones en capitales frescos del mismo gobierno británico y de los mercados financieros.

RBS venderá 318 sucursales, el 14% de su red de filiales, mientras que Lloyds se desprenderá de más de 600, que concentran el 4,6% de las cuentas corrientes de sus clientes.

A las autoridades reguladoras europeas les preocupa que la ayuda estatal recibida por esas entidades les haya dado una ventaja con respecto a otros bancos que no la obtuvieron.

"Demasiado grandes"

El analista económico de BBC Mundo, Marcelo Justo, ve estos anuncios como parte de un debate de fondo sobre el tamaño de los bancos y el riesgo que pueden plantear para las economías.

"Una interpretación de la actual crisis es que el principio de que hay entidades que son 'demasiado grandes para caer' estimuló la especulación y el excesivo riesgo financiero".

"Si no hay una reforma en este nivel, el sistema financiero seguirá mostrando un alto grado de vulnerabilidad", completa Justo.

El mismo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, ha dicho que aquella premisa crea la convicción de que el Estado siempre rescatará a los bancos para evitar el impacto que un derrumbe podría tener sobre la economía en su conjunto.

A fines de octubre, el gobierno de Barack Obama y el titular del comité financiero de la Cámara de Representantes, Barney Frank, acordaron el borrador de una ley reguladora para intervenir en conglomerados financieros considerados "demasiado grandes".

Fragmentación forzada

La "fragmentación forzada" de los bancos británicos era una prioridad de la saliente comisionada europea en temas de Competencia, Neelie Kroes.

"La inversión original del gobierno rescató a los dos gigantes del colapso financiero, y el precio de tal rescate es que ahora la Comisión Europea quiere que se desprendan de parte de sus negocios para crear más competencia", explicó el analista económico de la BBC Andrew Walker.

Las autoridades del Reino Unido dijeron que esta venta representa el 10% del sector de la banca comercial británica y sólo puede ser ofrecida a nuevos actores en el mercado, para asegurar el crecimiento de la competencia.

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