La recesión también tiene sus descuentos

Estadounidenses de compras.
Image caption Se estima que más de 134 millones de estadounidenses salgan a comprar este fin de semana.

A pesar de enfrentar la peor crisis económica en décadas, millones de consumidores en Estados Unidos se lanzaron desde la madrugada del viernes a las grandes tiendas del país en busca de las mejores rebajas del año.

Conocido como el "viernes negro", el día después de Thanksgiving (Día de Acción de Gracias), da el inicio extra-oficial a la temporada de compras navideñas, una época clave para el sector comercial, y para la economía en general, ya que el gasto del consumidor representa el 70% del Producto Interno Bruto (PIB), del país.

En centros comerciales de costa a costa, se veían largas filas de compradores buscando aprovechar los enormes descuentos que se ofrecían sólo durante las horas de la madrugada, y en algunos lugares incluso desde la medianoche.

Más clientes, menos dólares

Pero una economía tambaleante y una tasa de desempleo de más del 10%, la más alta en más de 20 años, han empañado el entusiasmo consumista de esta tradicional estampida comercial.

Según un informe de la Federación Nacional de Comerciantes (NRF por sus siglas en inglés), más de 134 millones de personas planean ir de compras este fin de semana, pero gastarán menos dólares que el año pasado.

El consumidor promedio planea gastar US$682,74 durante la temporada, menos que los US$705,01 del 2008, señaló el reporte.

Además, el 65% de los encuestados dijo que la economía afectará su presupuesto navideño y el 84% indicó que reducirá sus gastos, no sólo a la hora de comprar regalos, sino también para limitar los viajes a visitar a sus seres queridos durante las fiestas.

Para la presidenta de la NRF, Tracy Mullin, a diferencia del 2008 cuando la recesión todavía no se sentía a nivel nacional, este año "ajustarse a la incertidumbre económica ya se ha vuelto rutina", para las familias del país.

"Esta temporada de fiestas será un baile entre vendedores y consumidores, cada uno tratando de medir al otro y ajustarse a los cambios", agregó Mullin.

La tecnología del descuento

Image caption Durante estos días de fiesta cada consumidor piensa gastar en promedio casi US$700.

Como parte de este ajuste, los comerciantes han implementando nuevas tácticas para atraer incluso a los que están pendientes de cada dólar. Por primera vez, los grandes supermercados se han unido a las promociones del viernes negro ofreciendo descuentos en productos básicos desde pañales hasta cobijas, varias tiendas nacionales iniciaron sus promociones abriendo sus puertas el jueves y más de un centro comercial está ofreciendo dinero en efectivo a los primeros clientes de la madrugada. Como nunca antes, los comerciantes están utilizando internet para convencer a los compradores de separarse de sus dólares. Los mejores descuentos se han promocionado vía Facebook, Twitter y Youtube, con cupones que se pueden descargar y mapas del interior de las tiendas donde se puede ver exactamente donde está el televisor último modelo y cuantos están disponibles en el comercio más cercano. Los consumidores también están utilizando la última tecnología para conseguir descuentos y comparar precios. Existen aplicaciones para los teléfonos móviles que indican por ejemplo el lugar donde se puede adquirir una cámara digital al mejor precio. Para algunos internet no sólo es el mejor medio para averiguar donde están los mejores descuentos, si no también la única opción para evitar largas filas, grandes multitudes y los inevitables empujones y codazos. La empresa medidora ComScore pronostica que este año se gastarán US$28,8 mil millones en noviembre y diciembre, lo que representa un aumento del 3% en comparación al 2008.

Sin embargo, este incremento está muy por debajo de años anteriores que vieron un crecimiento del 20%. El amor al descuento, no tiene precio Pero a veces las madrugadas, largas esperas y multitudes dan resultados que no se encuentran en línea. Este es el caso de Edward Burbo y Jennifer Dykstra quienes se conocieron hace seis años mientras esperaban durante horas en la fila para aprovechar los descuentos del viernes negro. Para marcar su feliz encuentro, este año se casaron frente al mismo almacén en Allen Park, Michigan donde comenzó su romance. La ceremonia se realizó en la horas de la madrugada antes de que abriera la tienda, para que los recién casados no se quedaran sin aprovechar las rebajas del día.

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