"Las empresas también pueden ayudar"

El subsecretario de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes
Image caption Según Holmes, la cooperación entre empresa y ONG requiere un cambio de mentalidad.

El subsecretario de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, pidió este viernes una mayor colaboración entre las organizaciones no gubernamentales y el sector privado para hacer frente a las emergencias y conflictos del mundo.

Según dijo, las empresas "también pueden ayudar", aunque esto sólo podría conseguirse con un cambio de mentalidad.

"Yo no diría que el sector de las organizaciones sin ánimo de lucro tiene en exclusividad el derecho de dar asistencia humanitaria. Si las compañías lo hacen mejor y más barato, y si respetan los principios básicos humanitarios, por qué no podrían involucrarse si es en el interés de los beneficiarios", aseguró en una conferencia en Londres.

"Hay ejemplos claros" de lo que éstas podrían lograr, señaló Holmes, como la participación de la empresa de mensajería y transporte TNT, cuyos camiones fueron los primeros en llevar la comida hasta las zonas afectadas por el tsunami en el Océano Índico en 2004.

El también coordinador de la ONU de Ayuda en Emergencias subrayó que uno de los principales activos que el sector privado podría aportar a este campo es su capacidad de creatividad e innovación, además del uso de nuevas tecnologías, que podrían emplearse de manera más efectiva en el socorro a la población.

Perder la desconfianza

Holmes pretende que las compañías jueguen un papel más destacado, pero también que los responsables de ayuda al desarrollo pierdan la desconfianza ante estas empresas, explicó el corresponsal de Asuntos Internacionales de la BBC, Mike Wooldridge.

El funcionario de la ONU aseguró que muchos piensan que el sector privado sólo está interesado en aumentar sus propios beneficios, y no en ayudar realmente.

Holmes reconoció que estos recelos podrían estar justificados en conflictos como los de Irak o Afganistán, donde parte de los fondos para la ayuda han pasado por compañías que buscaban abultar sus ingresos, "sin voluntad aparente de cumplir con los principios humanitarios fundamentales de independencia o imparcialidad".

Image caption La asistencia tras el tsunami en el Índico de 2004 es un ejemplo de cooperación, según la ONU.

Sin embargo, advirtió que las diferencias entre cooperantes y empresarios deberían dar paso a "una agenda común".

Compartir riesgos

Holmes también dijo que ya no es suficiente depender de la ayuda que aporten los estados donantes, especialmente en Occidente.

Economías y poderes políticos emergentes como China, India, Rusia, Brasil, Indonesia o México deben aceptar más responsabilidades y más costos, aseguró. Pero sería más fácil si estos países pudieran "compartir riesgos".

Por ejemplo, la cooperación entre estados y empresas podría acelerar la llegada de financiación a las zonas del Caribe afectadas anualmente por la temporada de huracanes, dijo.

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