Argentina: deciden el futuro de Redrado

Cristina Fernández.
Image caption La resolución bicameral no tendrá carácter vinculante.

Es un procedimiento privado y secreto: la comisión bicameral conformada para analizar el despido del presidente del Banco Central de Argentina (BCRA), Martín Redrado, lleva dos días de sesiones a puertas cerradas y en un marco de tensa expectativa.

En el segundo día de sesión, el comité bicameral citó al mismo

El consejo será el encargado de emitir un dictamen sobre el futuro del economista, a quien la mandataria Cristina Fernández removió por un decreto de necesidad y urgencia (DNU) hace unas semanas, desatando una crisis política de proporciones en el país.

El "despido por decreto" fue luego frenado por la Justicia, en un fallo que puso de relieve que para reemplazar a los directivos del BCRA -según estipulan los reglamentos del organismo- la presidenta debería haber consultado primero con un consejo de legisladores.

Para destrabar la cuestión, el gobierno accedió a convocar a la comisión integrada por representantes de la Cámara Baja y el Senado.

Son tres los encargados de consensuar un dictamen: el diputado kirchnerista Gustavo Marconato, el opositor Alfonso Prat-Gay y el vicepresidente Julio Cobos, en su condición de cabeza del Senado, quien mantiene un enfrentamiento abierto con su "jefa" en el Ejecutivo. Una formación que, a primera vista, no parecería ser favorable a los intereses de la presidenta Fernández.

De todos modos, la mandataria tendrá la última palabra: la resolución bicameral no tendrá carácter vinculante y analistas consultados por BBC Mundo coinciden en señalar que la reunión bicameral bien podría ser sólo una formalidad.

Ansiadas reservas

La remoción de Redrado por un DNU se concretó después de que el funcionario "obstaculizara", según la presidenta, un decreto anterior de la propia Fernández, que establecía la creación del Fondo del Bicentenario, con más de US$6.500 millones provenientes de las reservas federales y destinados a saldar vencimientos de deuda con organismos internacionales y bonistas privados.

Fernández ha dicho a viva voz que quiere a Redrado fuera del cargo y que necesita hacer uso de los fondos que son "de todos los argentinos".

"No voy a aflojar ni un tranco de pollo en la defensa irrestricta y absoluta de los intereses del pueblo y de la Nación", aseguró el martes la jefa de Estado, en un discurso más vehemente de lo habitual, condimentado con términos coloquiales y frases populares.

Desde el gobierno, proponen que el uso de reservas federales es una vía legítima para cubrir parte de los US$13.000 millones que Argentina deberá enfrentar este año en concepto de deuda externa.

Sin embargo, la justicia intervino hace algunos días para frenar el Fondo creado por decreto, que ahora deberá esperar el tratamiento en el Congreso, cuando termine el receso veraniego.

Redrado, en defensa propia

En el segundo día de sesión, el comité bicameral citó al mismo Redrado a hacer su descargo.

“Estamos cumpliendo un acto republicano que significa el respeto al Congreso. Estoy convencido de que, de aquí en más, cuando haya que hablar de reservas y del Banco Central el Congreso va a tener previa intervención”, expresó el economista, en escuetas declaraciones a la prensa cuando ingresaba al Parlamento.

Antes, ante el comité desfilaron, entre otros, el vicepresidente del BCRA, Miguel Pesce, quien en la práctica está reemplazando a Redrado, y el ministro de Economía, Amado Boudou.

El jefe de la cartera de Hacienda fue quien expuso las razones por las que el Ejecutivo considera que Redrado incumplió sus obligaciones de funcionario al "desobedecer" lo que instruía el decreto presidencial.

Aunque no quiso dar detalles de su declaración amparándose en el carácter confidencial de las sesiones, Boudou cuestionó públicamente al titular del Banco por "atornillarse" a su cargo y por un comentario reciente que causó revuelo: Redrado había amenazado con divulgar “una lista de amigos del poder" que –según sugirió- se habrían beneficiado con operaciones de compra de dólares. "Parece un mensaje mafioso, ¿no...? Lo llamativo es que quien realiza esta amenaza es un 'ex' funcionario público que debería haber denunciado antes esta situación", reclamó Boudou.

Urgencia oficial

Desde el oficialismo, reclaman que el trámite legislativo sea lo más breve posible: el gobierno necesita una inyección de dinero para hacer frente a sus "problemas de caja" y busca poner en marcha un nuevo canje de deuda. Y la disputa con el hombre del Central, además de impactar negativamente en cuestiones de imagen e institucionalidad, ha dado demasiados dolores de cabeza a la mandataria.

Sin embargo, la oposición ya ha anticipado que no está a favor de un "dictamen exprés" para definir si se aconseja la remoción o la permanencia de Redrado.

"En este caso, la bicameral podría convertirse en un espacio para que el vicepresidente (Cobos) haga gala de su oposición al gobierno. El vice no sólo no coincide en cuestiones que la presidenta considera políticas fundamentales, como la cuestión de las reservas, sino que podría usar el caso de Redrado contra lo que la mandataria expresamente desea", dijo a BBC Mundo Miguel de Luca, presidente de la Sociedad Argentina de Análisis Político (SAAP).

Según los expertos, el proceso tomará al menos dos semanas hasta llegar a un veredicto. Que, además de no ser de cumplimiento obligatorio para la mandataria, podría ser más simbólico que relevante: fuentes cercanas a Redrado anticiparon a la prensa local que de un momento a otro él mismo podría presentar su renuncia.

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