Última actualización: miércoles, 10 de marzo de 2010 - 11:42 GMT

El terremoto de Chile no pudo con la popularidad de Bachelet

Para reproducir este material debe tener activado Java Script, así como tener instalada la última versión de Flash Player.

Reproduzca el contenido en Real Player o Windows Media

Había planeado que sus últimos días en el poder estuvieran salpicados de actos celebratorios, homenajes, inauguraciones. La naturaleza, sin embargo, le reescribió la agenda oficial a la presidenta de Chile.

El jueves 11, Michelle Bachelet dejará el palacio de La Moneda tras hacer frente a la peor emergencia que enfrentó el país en las últimas décadas, producto del poderoso terremoto y el posterior tsunami que sacudieron el territorio el pasado 27 de febrero.

clic Opine: ¿qué balance hace del mandato de Michelle Bachelet?

El cambio de rumbo que dictó la catástrofe llevó la imagen de la mandataria saliente a escenarios en los que probablemente hubiera preferido no aparecer: actualizando cifras de muertos, llorando por televisión, convocando a Chile a hacer su aporte solidario para encarar la gigantesca, y costosísima, tarea de asistir a los damnificados.

Dicen que sólo había dormido dos horas cuando el terremoto se hizo sentir, a las 3.34 am. Llegó enseguida a la Oficina Nacional de Emergencias para informarse de boca de los expertos, presidió el primer comité de emergencia y declaró zona de catástrofe en las regiones de Maule y Bío Bío, donde los temblores dejaron una gran cantidad de víctimas y cuantiosos daños materiales.

Michelle Bachelet, presidenta de Chile

Bachelet dejará la presidencia con históricos índices de aceptación.

Sin embargo, la oleada de críticas a su gestión no tardó en llegar.

A los saqueos e incendios que las fuerzas de seguridad no pudieron controlar se sumó la demorada llegada de ayuda a los damnificados, 72 horas después del sismo.

Más tarde, funcionarios de su gobierno reconocieron que una serie de fallas de comunicación con la Armada había frenado una alerta de tsunami que, emitida a tiempo, hubiera salvado cientos de vidas.

Así llegó Bachelet al traspaso de la banda presidencial: un final imprevisto para una gestión que marca el cierre de 20 años de gobierno de la Concertación de centroizquierda y deja en manos del electo Sebastián Piñera y sus fuerzas conservadoras la tarea de poner en pie al país.

clic Siga el cubrimiento de Valeria Perasso en Chile a través de Twitter

Presidenta popular

"Uno toma decisiones y hace las cosas a su manera. Muchos se preguntaron al comienzo de mi mandato: ¿sabe esta mujer lo que está haciendo? Cuando hay algo nuevo, siempre genera suspicacias. Pero la gente se acostumbró y me creyó porque yo gobierno como soy", dijo la mandataria en un diálogo en exclusiva con BBC Mundo, unos días antes de la catástrofe.

...la gente se acostumbró y me creyó porque yo gobierno como soy

Michelle Bachelet

Bachelet, la primera mujer al frente de este país andino, transitó por La Moneda con un índice de popularidad rampante. Tuvo su punto más bajo en 2007, con 35% de aceptación, pero creció hasta alcanzar el histórico 84% en el último tramo de su mandato.

A la hora de evaluar su legado, la misma mandataria tiene su lista de méritos, compartida por observadores y por gran parte de los chilenos: los avances en políticas de género, la mayor participación ciudadana y la expansión del sistema de protección social, tal como expresó en la entrevista con BBC Mundo.

Eso, hasta la irrupción del terremoto, que ha abierto grietas en la política chilena y no ha dejado margen al actual gobierno para recuperarse antes del traspaso.

"La manera como ha actuado la presidenta marca un quiebre en la percepción ciudadana. No cambia quizás inmediatamente la opinión sobre su persona pero sí puede cambiar la lectura que se hará de su legado: en parte, será juzgada por la manera como enfrentó esta catástrofe", opina la analista Marta Lagos, directora de la consultora MORI.

La "verdad" de los números

Michelle Bachelet, presidenta de Chile

La presidenta cuenta con un 96% de índice de "cariño".

En este sentido, las primeras encuestas de opinión tras el terremoto revelan resultados contradictorios.

Un sondeo realizado por Opina y publicado por el periódico El Mercurio, de tinte conservador, señala que la ciudadanía ha reprobado el desempeño del gobierno de Bachelet ante el sismo: 60,4% dice que la reacción fue "tardía e ineficiente" y casi 72% opina que demoró demasiado en restablecer el orden público ante la ola de saqueos registrados en Concepción y otras ciudades sureñas.

En tanto, la consultora Adimark, que semanalmente publica mediciones de opinión pública, marca una tendencia contraria.

"La presidenta Bachelet sale indemne de la hecatombe. En el estudio anterior, finalizado pocos días antes del terremoto, el resultado fue que un 84% de los chilenos aprobaba entonces la gestión de la presidenta. Pasado el terremoto, la aprobación resultó idéntica: 84%", detalló el informe al que tuvo acceso BBC Mundo.

Lo cierto es que ambas encuestas tienen un problema de fondo que resulta clave para lograr un registro ajustado del clima cívico: realizada una en el Gran Santiago y la otra por vía telefónica, dejarían por fuera a muchos de los más perjudicados y, presuntamente, más críticos. Son los pobladores del sur, y muchos que difícilmente puedan ser contactados por vía telefónica en un país cuya infraestructura ha sido severamente dañada.

Según analistas consultados por BBC Mundo, los muestreos opuestos llevan sin embargo a una misma conclusión: quizás sea demasiado pronto para hacer la "evaluación de daños" sobre la figura presidencial.

Críticas

Una de las principales objeciones, que toca de cerca a la mandataria, fue la manera en que se dispuso el operativo militar ante la ola de violencia ciudadana que siguió a la catástrofe.

Para una coalición que luchó contra la dictadura militar, la idea de tener a los militares en la calle no fue fácil

Sergio Bitar, responsable de Obras Públicas

Recién en la noche del domingo, 36 horas después de los temblores y tras confirmar con la TV el estado de caos, Bachelet puso la firma en el decreto que sacó a unos 14.000 efectivos a las calles para recuperar el control.

En las filas de su propio gabinete, la dilación fue objeto de críticas. "Para una coalición que luchó contra la dictadura militar, la idea de tener a los militares en la calle no fue fácil", reconoció el responsable de Obras Públicas, Sergio Bitar.

"Parte de la decisión de no militarizar de inmediato tuvo que ver con cuidar la imagen y dar una sensación de estar en control, y parte con el trauma del pasado que está asociado a las fuerzas y su actuación en la época de (el régimen de facto de Augusto) Pinochet", opina la consultora Lagos.

Los alcaldes y funcionarios de las comunas culparon al gobierno central por no imponer pronto el "estado de catástrofe" y los atemorizados vecinos en varias localidades de Maule y Bío Bío recibieron con aplausos a los soldados. Tanto, que algunos se atreven a hablar de una nueva relación cívico-militar en Chile.

Capital personal

Michelle Bachelet, presidenta de Chile

Expertos indican que la aceptación de Bachelet se debe a sus cualidades personales.

Un dato de la encuesta de Adimark resulta revelador: tras el terremoto, los índices de "cariño" de los chilenos por su presidenta pasaron de 93% a 96%, el punto más alto de su mandato, mientras que la evaluación de su "capacidad para enfrentar situaciones de crisis" se movió en sentido contrario y bajo tres puntos.

Muchos coinciden en que allí reside la capacidad de resistir a los embates que muestra la popularidad de la mandataria saliente: su aceptación, señalan, no pasa por su capacidad de acción sino por sus cualidades personales.

Ello explicaría también por qué esta popularidad, despojada de contenido político, resultó intransferible de la mandataria hacia quien pretendía ser su sucesor, el candidato concertacionista Eduardo Frei, derrotado en segunda vuelta por el conservador Sebastián Piñera.

En este sentido, Bachelet se lleva la popularidad al hombro. Pero, ¿resistirá su legado?

"Hay un trabajo de cuatro años que se va a transformar en el pilar de nuevos procesos, si es que la derecha quiere continuarlos, y eso es indiscutible. El resto, es cuestión de tiempo", opina Rodrigo Álvarez Valdés, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), ante BBC Mundo.

Cuestión de tiempo. Dirá la historia próxima si el desgaste del aparato político y la catástrofe impensada hicieron mella en la carrera de la presidenta y el rumor, ya sugerido, de intentar una nueva entrada a La Moneda en 2014.

Terremoto en Chile

  • MÁS NOTICIAS

  • De nuestra enviada especial

    • más desde el terreno

  • CONTEXTO

    • Más información

  • Diarios de un terremoto

    • Más testimonios

  • En imágenes

    • Vea más

    • VIDEO

      • VeaDur: 04:31

      • MÁS VIDEOS

BBC navigation

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.