Vuelve la gasolina a Argentina

Surtidor de gasolina
Image caption Repsol YPF aumentó drásticamente su participación en el mercado argentino de gasolina

"La situación ya está normalizada". Una semana después de que la principal petrolera de Argentina, Repsol YPF, anunciara que tendría que importar gasolina por primera vez en 30 años para hacer frente a una inusual escasez local, voceros de la compañía aseguraron a BBC Mundo que el problema fue coyuntural, y ya fue resuelto.

Esta semana arribó al país el buque con los 50 millones de litros de gasolina que la empresa importó desde Estados Unidos para hacer frente al desabastecimiento, que estaba causando largas colas afuera de las estaciones de servicio.

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Ante la faltante de combustible, la ex empresa estatal —ahora parte de la española Repsol— había acusado a sus competidoras Shell, Petrobras y Esso de reducir su producción, algo que fue tajantemente negado por estas petroleras.

El conflicto tomó mayor peso con la intervención del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, que se sumó a las acusaciones realizadas por YPF.

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, aseguró que "Shell y Petrobras retacean la refinación de petróleo para desabastecer al mercado y obligar a YPF a subir su precios".

Según De Vido, estas empresas quisieron generar "una campaña mediática tendiente a crear incertidumbre entre los usuarios, que ante la alerta de faltantes acuden masivamente a las estaciones de servicio".

El ministro advirtió que el Estado podría "intervenir" para normalizar la situación y no descartó limitar las exportaciones de combustible.

Acusaciones cruzadas

Por su parte, el presidente de Shell en Argentina, Juan José Aranguren, salió en defensa de su empresa y negó las acusaciones.

"Desmentimos terminantemente que participemos de una conducta cartelizante", aseguró.

El empresario dio vuelta la moneda y acusó al gobierno de mantener una política de precios bajos y concentración de mercado, que generó el desabastecimiento.

Image caption Repsol había acusado a sus competidoras Shell, Petrobras y Esso de reducir su producción.

En los últimos años Repsol YPF ha aumentado considerablemente su participación en el mercado argentino de la gasolina, ocupando en la actualidad el 57% de la plaza.

Aranguren y otros empresarios del sector critican la "posición dominante" de YPF y advierten que para gran parte de la competencia ya no es redituable el negocio de la gasolina.

Hasta 2009, Argentina producía cantidades excedentes del combustible, que es utilizado por la mayoría de los autos particulares.

Sin embargo, expertos consultados por BBC Mundo advirtieron que el país no sólo ha dejado de exportar gasolina, sino que dentro de poco ya no tendrá la capacidad de abastecer su mercado interno.

Panorama complicado

En ese sentido, Daniel Montamat, ex secretario de Energía de Argentina y ex presidente de YPF, señaló que la distorsión de precios que mantiene el actual gobierno y los altos gravámenes sobre la exportación de combustibles están desincentivando la producción.

"Argentina está a punto de perder su autoabastecimiento energético", advirtió a este medio.

Según Montamat, en el futuro cercano el país deberá depender de las importaciones, no sólo de gasolina, sino también de gasoil, petróleo y gas.

Los analistas coinciden en que la falta de previsibilidad en el mercado argentino está frenando las inversiones necesarias para mantener el sistema energético.

Luciano Gremone, de la consultora Standard & Poor’s, señaló además que muchos de los yacimientos petrolíferos en el país están agotando sus recursos.

A pesar de estas perspectivas preocupantes, la empresa YPF buscó traer calma.

Ariel Rudistein, vocero de prensa de la petrolera, dijo a BBC Mundo que la compañía no prevé tener que importar más gasolina este año.

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