Venezuela: polémica por arresto de carniceros

Carnicero
Image caption Los carniceros acusados de especulación se enfrentan a una pena de cárcel de dos a seis años

Una nueva polémica en relación con los precios de venta de productos básicos está teniendo lugar en Venezuela a raíz de la detención de varios carniceros por supuestamente especular con sus mercaderías.

Decenas de comerciantes de la carne fueron detenidos entre el lunes y el miércoles en operativos del Indepabis, Instituto de Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (antiguamente protección al consumidor). Algunos de ellos fueron enviados a instalaciones militares, como el Fuerte Tiuna.

El Indepabis alega que los carniceros estaban vendiendo ciertos cortes de res cerca del doble del precio regulado de 17 bolívares (unos US$ 4,65 a cambio ponderado) por kilo. Estos se defienden señalando que compran el producto a los mayoristas a tarifas que también se encuentran por encima de las cotas oficiales.

Desde que decidió devaluar el bolívar entre un 20% y un 50% a principios de año, el gobierno ha tomado una serie de medidas contra lo que considera el sobreprecio injustificado en toda clase de productos y servicios (cientos de comerciantes fueron sancionados entre enero y febrero) y que algunos portavoces oficialistas atribuyen a las ambiciones desmedidas que caracterizan al capitalismo.

"El costo de producción no pasa de 10 bolívares (…) Eso está calculado aquí. ¿Cuánto venden un kilo de carne en el mercado capitalista? (…) Hasta 40 bolívares. ¿Quién se queda con la ganancia? El capitalista", dijo este jueves el presidente Hugo Chávez.

Analistas y portavoces de oposición las interpretan como acciones dirigidas a lograr diferentes objetivos: desde hacer aparecer a los comerciantes como los culpables de una inflación galopante hasta simplemente acabar con la iniciativa privada.

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De imputados y dilemas

Según un comunicado de la Fiscalía, 15 de los carniceros fueron acusados formalmente este jueves del delito de especulación -o venta de "bienes a precios superiores a los fijados por las autoridades competentes"- que acarrea una pena de prisión de dos a seis años.

Los mismos mantendrán su libertad mientras sean juzgados, pero deberán presentarse en los tribunales cada quince días.

Algunos de los detenidos volvieron a sus negocios, pero con los anaqueles vacíos. "No puedo arriesgarme a ir preso por vender carne, señorita", le dijo uno de ellos a un medio de comunicación local.

Sin embargo, esto podría representar un nuevo dilema para los carniceros: según recordó la directora de Fiscalización del Indepabis, Amira Djermano, "no pueden dejar de comprar carne (a los mayoristas) porque estarían incurriendo en el delito de boicot a la oferta de alimentos".

Otros decidieron, simplemente, mantener cerrados los locales, mientras manifestaban haberse sentido intimidados por la presencia, en los operativos, de militares armados, y por haber sido tratados "como delincuentes".

Derechos humanos

La Cámara de Comercio de Caracas rechazó este jueves la detención de los carniceros, que calificó de violatoria "de todas las garantías ciudadanas", y que dijo "expone a la vergüenza a los que ejercen el libre comercio y someten a la sociedad a la presión del odio y el resentimiento de unos contra otros".

Por su parte, el ex presidente de la cámara de comerciantes, Consecomercio, y directivo de la máxima cúpula empresarial, Fedecámaras, Nelson Maldonado, le dijo a BBC Mundo que lo ocurrido con los carniceros "es una demostración de que el gobierno no respeta la ley".

"A nadie tienen que llevárselo preso a un puesto militar sin derecho a la defensa. Lo que está detrás de esto es la intención del gobierno de acabar con cualquier tipo de actividad privada, así sea muy humilde, como es la de ser carnicero", añadió.

Maldonado recordó que más del 70% de la carne que consumen los venezolanos es importada y señaló que los comerciantes no pueden vender a pérdida.

Mercados y precios

Image caption Chávez ordenó en enero la expropiación de la cadena de supermercados Éxito por subir los precios

Muchos precios de productos provenientes del exterior toman por referencia una tasa cambiaria conocida como el "dólar paralelo", muy superior a la oficial, que está controlada.

El gobierno ha reconocido esta realidad y ha intentado intervenir en el mercado paralelo o "libre" para bajar la tasa, pero hasta ahora no ha tenido éxito.

Como resultado, algunos productos cuyos precios están regulados, pero que han visto incrementar sus costos como consecuencia de las subidas en el dólar "libre", han estado escaseando en los anaqueles por partes.

Hasta la semana pasada la leche completa era la más crítica, pero hace 15 días fue la harina de maíz precocida, a su vez precedida del arroz y el azúcar.

El gobierno niega que la "desaparición" de productos tenga que ver con un conflicto entre costos de producción e importación y precios regulados. En algunos casos la ha atribuido a estrategias empresariales para presionar por aumentos y mantener ganancias desproporcionadas, e incluso generar desestabilización.

Lea: Chávez ordenó expropiar cadena de supermercados en enero

Según Maldonado, la consecuencia final "y lo que el gobierno persigue" es que Venezuela "sea igualita a Cuba, con una cartilla de racionamiento".

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