Hungría trata de calmar a los mercados

Una mujer pasa frente a una casa de cambio en Budapest.
Image caption El gobierno húngaro considera "exagerado" comparar sus situación con Grecia.

El gobierno de Hungría intentó apaciguar los miedos despertados en los mercados distanciándose de la idea de que su país está cerca de la bancarrota.

Un alto representante del Ejecutivo calificó este sábado de "exagerados" y "desafortunados" los comentarios de altos funcionarios que equiparaban la situación económica de su país con la de Grecia.

El secretario de Estado, Mihaly Varga, quien además preside la comisión gubernamental que investiga el estado real de la economía, dijo en comparecencia ante la prensa que "la situación está estabilizada".

Preguntado sobre si su país corre, al igual que le pasó a Grecia, el riesgo de incurrir en cesación de pagos, Vargas insistió en que "cualquier comparación con países con permutas de incumplimiento de crédito mucho más altos es desafortunada".

Varga reconoció, no obstante, que "existen grandes diferencias" entre los datos hechos públicos por el gobierno anterior y "la realidad".

Miedo a la bancarrota

Image caption El secretario de Estado, Mihaly Varga, calificó de estable la situación.

El temor a una quiebra en Hungría se extendió por los mercados luego de los comentarios de un portavoz del nuevo primer ministro conservador, Viktor Orbán, que calificó de grave la situación.

A eso se unieron las declaraciones de un alto representante del partido oficialista comparando la situación con Grecia.

Esas declaraciones provocaron el viernes un auténtico terremoto bursátil y una caída del euro a su menor nivel respecto al dólar de los últimos cuatro años.También sufrió una fuerte caída la moneda húngara.

Hungría, que forma parte de la Unión Europea, no integra la moneda única.

Analistas citados por la agencia de noticias Efe apuntan que las palabras de los políticos conservadores sobre una hipotética bancarrota "eran de uso interno" y hay que entenderlas en el contexto de alta crispación política que vive el país.

En 2008, Hungría fue uno de los países más afectados por el estallido de la crisis financiera internacional. Para salvarse de la bancarrota suscribió un préstamo por unos US$25.000 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y la Unión Europea.

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