Tras el botín de las apuestas por internet

Fichas, ruleta
Image caption Hagan juego y reduzcan el déficit.

Europa es hoy el primer mercado de apuestas por internet del mundo con una facturación estimada de más de US$12.000 millones, algo que no está pasando desapercibido para los gobiernos de la Unión Europea (UE) sumidos en una profunda crisis fiscal.

Esta creciente fortaleza de ese particular mercado quedó en evidencia a fines de julio con la creación de la compañía más grande de apuestas por internet a nivel mundial gracias a la fusión de Party Gaming, con sede en Gibraltar, y Bwin, basada en Austria.

Según David Trunkfield, consultor de Pricewaterhouse Coopers, esta bonanza es un poderoso imán para los gobiernos de la UE.

"No hay marcha atrás con internet. O se regula y se lo incorpora a la estructura impositiva o la gente va a seguir haciéndolo con operadores extraeuropeos que no dan ningún ingreso al Estado", señaló Trunkfield a BBC Mundo.

A apostar se ha dicho

En Occidente, por motivos histórico-religiosos, el mundo de las apuestas ha estado asociado al vicio y al pecado, de ahí la resistencia que despierta en un principio, seguida por su aceptación social, como sucedió con los casinos.

Este proceso está sucediendo con el internet.

El Reino Unido lideró la marcha con la liberalización del mercado en 2005, seguida por Italia que ha legalizado de forma gradual las apuestas por internet en los últimos tres años.

En junio, Francia, que había encarcelado a los ejecutivos de Bwin en 2006, dio un giro de 180 grados de cara al Mundial de Sudáfrica al autorizarlos a competir con los sitios de apuestas estatales.

En Dinamarca, una ley aprobada ese mismo mes avanzó en la misma dirección mientras que Grecia planea legislar sobre el tema en las próximas semanas permitiendo las apuestas en línea, hoy ilegales.

Suiza, España y Alemania también están analizando planes para liberalizar las apuestas por internet.

Según le explicó a BBC Mundo Simon Holliday, director operativo de la consultora H2 Gambling Capital, estos países representan el 90% del mercado de apuestas por internet.

Juego, moral y dinero

En la UE ha justificado esta liberalización del mercado de apuestas con un argumento de doble filo.

Por un lado, los legisladores hablan de la necesidad de regular estos sitios para proteger a los jugadores compulsivos.

Por el otro, la Comisión Europea se opone a que algunos miembros protejan a los casinos, propiedad estatal, de la competencia con operadores privados.

Pero, según Simon Holliday, la razón que estos argumentos estén ganando terreno justo ahora está en otra parte.

"Con el tremendo ajuste fiscal, se busca generar divisas y ahorros de todos lados. Esta es un área hasta ahora poco explorada, pero que puede ayudar a cerrar la brecha fiscal", señaló en conversación con BBC Mundo el director operativo de H2 Gambling Capital.

Image caption George W. Bush: acá no se apuesta.

Por el momento la recaudación impositiva que se percibe de estas iniciativas liberalizadoras es una gota en el océano deficitario europeo.

Italia recaudó unos 150 millones de euros en 2009 con una liberalización parcial mientras que el Reino Unido no ha obtenido beneficios porque no ha seguido una política impositiva coherente al respecto.

"Estamos al comienzo de un camino. Italia quiere profundizar el proceso de liberalización. El Reino Unido también está analizando legislar en la materia este otoño", comenta Holliday.

Expansión sin fronteras

En 2006, las apuestas por internet sufrieron un duro golpe a nivel global cuando el gobierno republicano de George Bush prohibió la actividad.

Contracción creditica en 2007, derrumbe financiero en 2008 y recesión en 2009 mediantes, el comité financiero de la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó en julio un proyecto de ley para legalizar las apuestas no deportivas por internet.

Según algunos cálculos, el gobierno podría recaudar unos US$4.000 millones de dólares de esta actividad.

La medida todavía tiene que sortear varios obstáculos antes de convertirse en ley, pero en momentos de dificultades presupuestarias e incierto crecimiento económico, las cifras pueden hablar más fuerte que las objeciones morales.

"Esto va a ser un gran impulso para las apuestas por internet a nivel mundial", subraya Holliday.

En 2006, la ley de Bush produjo una estrepitosa caída de los valores bursátiles de las empresas del sector.

Una apertura del mercado estadounidense ahora produciría el fenómeno opuesto.

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