Buenos Aires, ciudad emprendedora

Buenos Aires
Image caption Cada año, unas 13.000 firmas se incorporan al esquema productivo formal de Buenos Aires.

Ser su propio jefe. Eso es lo que sueñan muchos empleados en todas partes del mundo. Pero en Buenos Aires, muchos se animan a convertir ese anhelo en realidad.

Así lo indica el último relevamiento anual del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el estudio académico que mide la actividad empresarial en todo el mundo.

De acuerdo con estos datos, la capital de Argentina es la ciudad de América Latina con el mayor número de emprendimientos por habitante.

Buenos Aires también se destaca en comparación con las principales ciudades del mundo, ocupando el séptimo puesto en actividad emprendedora por encima de lugares emblemáticos como Nueva York, París, Madrid, Barcelona, y Ámsterdam.

Según el gobierno porteño, cada año unas 13.000 firmas se incorporan al esquema productivo formal de la ciudad.

En total, se estima que son unas 134.000 compañías, la mayoría de las cuales se dedican al sector de los servicios (64%), seguido por el comercio (26%) y la industria (10%).

Pero no todas son buenas noticias: según las estadísticas, sólo la mitad de los emprendimientos sobrevive al cabo de un año. A los tres años, son entre el 10% y el 20% los que siguen en pie.

Ecosistema emprendedor

Según Juan Collado, miembro del directorio de la Fundación Endeavor, dedicada a promocionar la cultura emprendedora, si bien Argentina tiene una de las tasas de creación de empresas más altas del mundo, la "tasa de mortalidad" de las compañías en el país también es muy elevada.

Para el empresario, eso se debe a que aún "falta una institucionalidad que apoye a una empresa naciente".

Con la intención de desarrollar este "ecosistema emprendedor", Endeavor inauguró este lunes el primer encuentro dedicado a reunir, asesorar e inspirar a aquellos empresarios que se lanzan a cumplir su sueño del negocio propio.

Una de las asistentes al evento fue Paula Czaja, que hace tres años abrió una imprenta junto con su familia.

Paula dijo a BBC Mundo que fue justamente una charla dedicada a la creación de empresas nuevas la que la llevó a animarse a dejar la compañía en la que trabajaba y lanzarse al emprendimiento nuevo.

"Yo acababa de ser mamá y buscaba independizarme y generar mi propio trabajo", señaló.

Mi propio jefe

Image caption Según las estadísticas, sólo la mitad de los emprendimientos sobrevive al cabo de un año.

A pesar de que el nuevo proyecto le permite hoy a Paula ser "dueña de su propio tiempo", otros empresarios advirtieron a BBC Mundo que independizarse no necesariamente significa ser libre.

"Uno siempre tiene un jefe. Cuando trabaja en relación de dependencia es su superior, pero cuando uno tiene una empresa propia tu jefe es tu cliente", dijo Martín Migoya, CEO de la empresa de software Globant.

Migoya aclaró además que disponer del tiempo de uno como uno quiera no significa trabajar menos.

"Antes trabajabas ‘full time’ -a tiempo completo-, pero ser emprendedor significa trabajar ‘full life’ toda la vida", bromeó.

Como Migoya, la mitad de los emprendedores argentinos se independizó "por convencimiento y no por necesidad".

Según Collado, de Endeavor, el restante 50% de los emprendedores se lanzó con un proyecto propio tras quedarse sin trabajo, "una consecuencia en general de los altibajos de la economía argentina".

Potencial

La mayoría de los empresarios independientes tiene entre 18 y 35 años y los sectores que más generan emprendimientos son los rubros de tecnología, diseño y artes visuales.

Según todos los consultados, Argentina tiene el potencial de seguir siendo un importante generador de negocios nuevos, ya que el país cuenta con un gran capital humano en términos de educación, creatividad e ingenio.

Aseguran que lo único que falta para revertir la "tasa de mortalidad" empresarial es crear "una red" que sostenga ese espíritu innovador.

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