EE.UU. dificulta empleo de extranjeros

Trabajadores en Indiana, Estados Unidos.
Image caption Las empresas estadounidenses deberán privilegiar la contratación de ciudadanos del país.

Las empresas estadounidenses asistidas con fondos provenientes del paquete de rescate financiero deberán demostrar que han hecho todo lo posible para privilegiar la contratación de ciudadanos o residentes legales antes de llenar alguna vacante con trabajadores extranjeros.

La nueva reglamentación publicada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) modifica los requerimientos para acceder a una visa H-1B, que permite a las compañías locales reclutar en el exterior a postulantes con habilidades extraordinarias en ciertos campos teóricos o técnicos.

El nuevo formulario I-129 para contrataciones fuera del país incluirá desde ahora una hoja adicional donde la compañía debe declarar si ha recibido ayuda federal proveniente del Programa de Rescate de Activos con Problemas (TARP, por sus siglas en inglés).

Si así fuera el caso, deberá acompañar su presentación con una certificación del Departamento de Trabajo que atestigüe que la incorporación del empleado extranjero que se postula no se hará a costa de un trabajador local elegible para el mismo puesto.

Según el USCIS, las regulaciones responden a las previsiones para privilegiar el empleo de trabajadores estadounidenses contenidas en el plan de rescate financiero convertido en ley el 17 de febrero pasado por el presidente Barack Obama.

La disposición busca evitar que aquellas compañías que se hayan beneficiado con fondos federales de ayuda "desplacen a los trabajadores locales".

Cualquier nueva presentación para la visa H-1B que no incluya la certificación requerida será automáticamente "denegada", afirma el comunicado del USCIS.

"Detener el abuso"

Con una tasa nacional de desempleo aún en alza (8,1% en febrero) y alrededor de 650.000 reclamos mensuales para acceder al seguro estatal sólo en el último trimestre, la decisión de dificultar las contrataciones en el exterior cuenta con un extenso apoyo.

"Las empresas claramente estaban violando el espíritu del programa", le dijo a BBC Mundo Ira Mehlman, director nacional de Medios de la Federación para la Reforma Inmigratoria en Estados Unidos (FAIR, por sus siglas en inglés).

Para el portavoz de este grupo, uno de los más visibles entre los que reclaman límites más estrictos al ingreso de inmigrantes, con esta categoría de visado el Congreso pretendía suplementar la fuerza laboral allí donde no pudiese hallarse trabajadores estadounidenses para una tarea.

"Hoy se da el caso de que, ante la crisis económica, las compañías están despidiendo a trabajadores estadounidenses y reteniendo a su contratados H-1B".

"Sencillamente se había convertido en una forma de bajar los costos laborales, utilizando a contratados cautivos a los que pueden someter a salarios y condiciones que no podrían imponer a los trabajadores locales", aseguró Mehlman.

Los detractores del programa señalan el caso de Microsoft, a la cabeza de las compañías estadounidenses en solicitudes de visas H-1B, que por un lado obtuvo 1.037 permisos para contrataciones extranjeras mientras que por el otro anunciaba el despido de 3.000 de sus trabajadores.

El programa de visas H-1B fue creado en 1990 con 65.000 cupos anuales.

Entre 2001 y 2004 el número de plazas se amplió a 190.000, principalmente a pedido de empresas de alta tecnología que buscaban incorporar talentos formados en el exterior para mejorar su posicionamiento en los mercados globales.

A finales de 2004, el Congreso bajó nuevamente las plazas a 65.000 y agregó 20.000 nuevos lugares para profesionales extranjeros que se hayan recibido u obtenido una maestría o grado superior en alguna universidad estadounidense.

Estos son aún los cupos vigentes en la actualidad, aunque ahora será más complicado reunir los requisitos para poder utilizarlos.

Costos de la medida

Las restricciones para la contratación de talentos en el exterior podrían dañar a mediano plazo la capacidad de las compañías estadounidenses para competir en el mundo globalizado.

Marc Rosemblum, un analista del Instituto de Políticas Migratorias, le dijo a BBC Mundo que "como cualquier otro tipo de proteccionismo, esto al final terminará causando más daños que beneficios".

"Sobre todo, en un contexto de crisis, las empresas con problemas no sólo necesitan ayuda financiera del gobierno sino también las mejores mentes que puedan conseguir para poner nuevamente los negocios en marcha".

"Y la última cosa que debiéramos hacer es crear nuevas barreras para la recuperación de cualquier sector de la economía estadounidense", afirmó.

Los nuevos requerimientos se aplicarán a todas las postulaciones presentadas a partir del 17 de febrero pasado, e incluso a las que hayan sido aprobadas con anterioridad, si el beneficiario no comenzó efectivamente a trabajar antes de esa fecha.

No estarán comprendidos por la nueva reglamentación quienes busquen cambiar de estatus migratorio si ya están trabajando con el mismo empleador en otra categoría autorizada, ni los que sólo postulen para una extensión de su visa H-1B para un empleo que se encuentren ejerciendo actualmente y con el mismo empleador.

El USCIS anunció que el cupo del programa de visas H-1B para 2010 se abrirá el primero de abril próximo.

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