Taiwán: comienza juicio a ex presidente

El ex presidente de Taiwán, Chen Shui-bian
Image caption El ex mandatario ha sido un fuerte crítico de la política de las actuales autoridades taiwanesas.

El juicio al ex presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, acusado de corrupción, comenzó en la capital, Taipei, marcado por la polémica por una supuesta politización del caso.

Chen, de 57 años de edad, niega las acusaciones de que él y su esposa se hicieron de millones de dólares por medio de falsificación de documentos, tráfico de influencias, extorsión y lavado de dinero.

Desde que dejó el cargo, en 2008, el ex mandatario ha sido un ferviente crítico del apoyo del nuevo gobierno taiwanés a China, país que reclama la soberanía de Taiwán.

El proceso, que podría durar meses, investigará en una primera fase las acusaciones de que Chen, su esposa y otros presuntos cómplices aceptaron sobornos en la venta de terrenos para construcciones públicas.

El ex presidente niega los cargos, pero en febrero pasado su esposa, Wu Shu-che, admitió culpabilidad en el lavado de dinero y falsificación de documentos a pesar de que dijo que no aceptó sobornos.

La corresponsal de la BBC en Taipei Cindy Sui informa que el caso ha generado un gran interés por parte de la población que está dividida entre quienes manifiestan consternación por las acusaciones y quienes sostienen que se tratan de una venganza política.

China

"Mi único delito es defender la independencia de Taiwán", se defendió Chen, quien ocupó la presidencia como líder del Partido Democrático Progresista.

Image caption La esposa de Chen reconoció cargos en su contra en febrero pasado.

Según él, los cargos tienen una motivación política y fueron orquestados por el gobernante Kuomintag (Partido Nacional Popular), "con el objetivo de ganarse los favores y la protección de Pekín".

Desde el año pasado, las nuevas autoridades taiwanesas dejaron de abogar por la independencia, y prefieren centrarse en mejorar las relaciones con China.

Taiwán se separó de China en 1949, luego de que los comunistas ganaran la guerra civil y declararan a la parte continental como la República Popular China.

La isla se convirtió en el bastión de los rivales nacionalistas, pero Pekín todavía la considera una provincia rebelde y ha amenazado con intervenir militarmente si sus autoridades intentan declarar la independencia.

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.