Italia tiembla de nuevo

Labores de rescate en L'Aquila
Image caption Uno de los peligros es el riesgo de derrumbe de los edificios.

Italia experimentó este martes en el centro del país una nueva réplica del terremoto que asoló a la localidad de L'Aquila.

El sismo, de 5,6 grados en la escala Richter, también sacudió la región de Abruzzo y pudo sentirse en Roma.

Aunque por el momento las autoridades italianas no reportan víctimas, los medios italianos hablan de al menos un muerto.

El nuevo temblor podría complicar además las tareas de rescate que se llevan a cabo desde el lunes.

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Riesgo de derrumbe

Uno de los mayores peligros a los que se enfrentan las 7.000 personas que trabajan en labores de rescate es el riesgo de derrumbe de los edificios dañados.

Desde la mañana del martes se comenzó a derruir de forma controlada muchos de las construcciones afectadas por el terremoto del lunes, que dejó 207 muertos y miles de heridos.

Entre tanto, la búsqueda de sobrevivientes se prolongará hasta el miércoles, cuando comenzarán a inspeccionarse los edificios uno por uno, según anunció el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Según el periodista de la BBC Aidan Lewis, expertos creen que muchos nuevos edificios no estaban lo suficientemente preparados para soportar un sismo, a pesar de que Italia se encuentra en una zona de especial riesgo. "Hay riesgos serios para la vida de todos aquellos que están llevando a cabo las operaciones de rescate", dijo Berlusconi.

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Ayuda de EE.UU.

Image caption Muchos espacios de gran valor artístico sufrieron importantes daños

De los edificios antiguos, muy numerosos en la ciudad medieval de L'Aquila, muchos son de gran valor artístico y han sufrido importantes daños. Como la iglesia de San Bernardino, del siglo XVI, cuya cúpula cayó tras el sismo de 6,3 grados del lunes.

De acuerdo con informaciones de la prensa italiana, el centro histórico quedó devastado.

Berlusconi informó que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, le ofreció por teléfono su colaboración para restaurar el valioso legado que fue dañado.

"Si los EE.UU. quieren dar un signo concreto de proximidad con Italia podrían ocuparse de restaurar los bienes culturales y la iglesia", dijo.

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Sin embargo, rechazó una vez más que fuera necesaria la ayuda de otros países.

"Encontraremos todos los recursos necesarios para esta emergencia nacional", dijo el ministro del Interior, Robert Maroni.

El ministro también informó de que hasta 200 policías se ocupan de prevenir saqueos en la ciudad, donde muchas casas y comercios quedaron destruidos.

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