Última actualización: viernes, 1 de mayo de 2009 - 02:45 GMT

Día (casi) normal en la frontera

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Apurado por alcanzar el tranvía a punto de partir desde el puesto fronterizo de San Ysidro, Francisco Cabrera asegura que el trámite de cruzar fue "igual que siempre".

"A donde va... para que viene, pero de la gripe porcina nadie me dijo nada", señaló a BBC Mundo cuando le mencionamos los nuevos controles sanitarios.

Raúl Arévalo coincide, igual que el resto de los viajeros que consultamos a la salida de los controles de ingreso a Estados Unidos.

"Hay algunos carteles con información, pero preguntar... nadie te pregunta nada".

Nati Ramírez, otra residente de Tijuana que cruza habitualmente, se alarma de que los funcionarios estadounidenses "ni siquiera usan las máscaras" como los mexicanos.

Se sorprende cuando le referimos que autoridades y especialistas a uno y otro lado de la frontera reconocen que usarlas no hace gran diferencia.

"Yo me siento más segura", afirma.

De no ser por las personas que salen de los controles migratorios con barbijos -muchos de los que vienen del lado mexicano- el ritmo de la frontera parece el de siempre.

Nuevos procedimientos

Todos nuestro agentes han recibido entrenamiento para detectar los síntomas tempranos de la gripe porcina

Jacqueline Dizdul, Servicios de Aduanas y Protección de la Frontera

Jacqueline Dizdul, portavoz del Servicio de Aduanas y Protección de la Frontera a cargo del sector (CBP, por sus siglas en inglés) explicó a BBC Mundo como funciona aquí el monitoreo.

"Todos nuestro agentes han recibido entrenamiento para detectar los síntomas tempranos de la gripe porcina", señaló.

"No están preparados para hacer una inspección física o diagnosticar a alguien, pero sí para identificar algún cuadro sospechoso".

Si así ocurriera deben ponerse el equipo de protección y ofrecérselo también al viajero, para luego pasarlo a un cuarto separado.

Básicamente lo que sigue es contactar al Centro de Control de Enfermedades para que se haga cargo del seguimiento.

Según Dizdul, este proceso de "inspección secundaria" sólo ha ocurrido unas pocas veces a lo largo de toda la frontera, hasta ahora con resultados negativos.

También aclara que "proveemos barbijos, desinfectantes en gel para las manos y guantes para todo el personal que trabaja en el lugar".

Pero por el momento, la utilización de estos elementos es voluntaria, a diferencia de la obligatoriedad que rige para los funcionarios mexicanos.

Temores

Agente en San Ysidro examina un auto

El paso entre San Ysidro y Tijuana es el más activo de ambos países.

En un día cualquiera transitan unas 100.000 personas por este paso entre la ciudad estadounidense de San Ysidro y Tijuana, en México.

Es el puerto de entrada más activo entre ambos países, con alrededor del 10% del tráfico total por aire, mar y tierra.

Pero más allá de las apariencias de normalidad, hay quienes reconocen que el brote de gripe porcina ha modificado sus hábitos.

Encontramos a María Mora regresando a su casa en San Diego, tras visitar a su hermana del lado mexicano.

"Cuando crucé la frontera respiré aliviada y hasta me bajó la presión alta que traía".

"La epidemia me agarró allá, pero ahora ya no vuelvo a cruzar hasta que pase", señaló.

Malo para los negocios

La cosa ya venía mal con la crisis económica y vino este otro golpe

RAfael Cortez, taxista en la frontera

Los comerciantes frente a la salida del paso fronterizo aseguran que el movimiento es menor y se nota en el bolsillo.

"El negocio está lento, pero igual vamos aguantando", dijo a BBC Mundo Eberarda García, una vendedora con 14 años en el lugar.

El taxista Rafael Cortez estima la merma de clientes en "un 20 o 30%".

"La cosa ya venía mal con la crisis económica y vino este otro golpe".

Y además están los temores de que eventualmente se decida sellar la frontera.

El presidente Barack Obama insiste en que esa no es una medida que se esté considerando por ahora.

Las últimas cifras oficiales reconocen un muerto y 109 infectados en Estados Unidos.

Pero con el número de casos creciendo cada día y la enfermedad acercándose a la categoría de "pandemia", puede que las presiones políticas terminen poniendo la opción del cierre temporal sobre la mesa.

"Ese ya sería el tiro de gracia", asegura Cortez.

La amenaza de la gripe porcina

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