Un presidente, ¿tres primeras damas?

Ceremonia de matrimonio
Image caption Zuma se ha casado -hasta el momento- en cinco oportunidades.

Si hay una pregunta que no han dejado de hacerse los medios en Sudáfrica tras el triunfo de Jacob Zuma es cuál de sus tres esposas ocupará el cargo de primera dama.

Muchos creían que la respuesta podía estar en la ceremonia inaugural del primer presidente polígamo del país, que tiene lugar este sábado. Pero se equivocaron: todo parece indicar que asistirá a la misma acompañado por las tres mujeres.

Zuma, de la etnia Zulu, ha contraído matrimonio con al menos cinco mujeres desde 1973 y tiene 19 hijos.

El presidente -de 67 años de edad- aún está casado con su primera esposa Sizakele Khumalo, con Nompumelelo Ntuli (de 34 años), con quien se casó en 2007 y con su cónyuge más reciente Thobeka Mabhija, una mujer de 35 años que, según los medios sudafricanos, "no se pierde ni una gala ni un evento social de Durban".

Otra de sus esposas, Kate Mantsho Zuma, se suicidó en 2000 y de Nkosazana Diamini Zuma (quien ocupó un cargo ministerial en el gobierno de su país), Zuma se divorció en 1998, aunque ella sigue siendo una cercana asesora política.

La poligamia es un fenómeno común en las áreas rurales de KwaZulu Natal, la comunidad en la que nació Zuma.

Según el analista político Protas Madlala, muchos zulúes cristianos han abandonado esta práctica, pero aún persiste en las zonas rurales, debido a la pobreza y a la falta de educación.

Honestidad

Tradicionalmente, la familia entera vive en un mismo complejo habitacional, con cada esposa a cargo de su propia casa.

En general, la primera esposa participa en la elección de las demás mujeres, para asegurarse de que su esposo no elija a alguna con la que pueda entrar en conflicto.

"Se espera que el hombre rote en sus visitas nocturnas", dice Madiala.

"Yo soy un africano occidentalizado, educado, por eso no optaría por el matrimonio polígamo", señala el analista.

"Pero la pobreza rural juega, definitivamente, un papel importante en mantener viva la tradición. Puede que los padres dependan del dinero que reciban por la novia y por eso le pidan a sus hijas que lo aceptenn".

Si bien la poligamia no es tan común como en el pasado, las tradiciones están vinculadas a la honestidad.

"La gente que se apega a las tradiciones dice que puede tener más de una esposa, pero los cristianos tienen muchas amantes, y lo ocultan".

Conducta sexual

Al estar estrechamente asociado con las prácticas tradicionales, incluida la poligamia, Zuma ha logrado crear para sus simpatizantes en las áreas rurales -de diferentes etnías- una imagen de sí mismo que lo pinta como un hombre honesto, que habla de frente.

Esto, a pesar de un muy publicitado juicio por violación en su contra, en el que admitió haber mantenido relaciones sexuales sin protección con una amiga de la familia que era VIH positiva.

Zuma fue declarado inocente.

Image caption Aunque se divorció de Nkosazana Dlamini Zuma, ésta sigue siendo su asesora política.

Sin embargo, el caso parecen no haber influido en los zulúes que votaron por él, dejando de lado al el Partido Libertad Inkatha cuya base está en el pueblo zulú.

"Mucha gente con la que conversé me dijo que votó por Zuma, no por el partido Congreso Nacional Africano (CNA)", dice Madlala.

¿Pero deben las políticas sexuales influir en el electorado?

Steven Friedman, de la Universidad de Johannesburgo cree que no.

"Si como político tu crees que está bien violar o tratar a las personas con violencia, esto tendrá un efecto en la manera en que te relaciones con el público".

"Pero si tu crees que está bien casarse con cinco mujeres, esto no tendrá ningún efecto", afirma Friedman.

Zuma está profundamente comprometido con las tradiciones, dice. "Pero no creo que esto realmente le importe al electorado".

Tradición

Entonces, ¿por qué los medios están haciendo tanto alboroto sobre quién será la primera dama?

El CNA ha dicho que el tema le concierne sólo a Zuma y que no existe un protocolo para tomar una decisión.

Hay quienes han sugerido que podría otorgar el cargo a una de sus hijas.

Pero Friedman dice que que en la Constitución no hay nada sobre los deberes de la esposa del presidente.

"Gran parte de la especulación está vinculada a los valores de los medios estadounidenses, algo que no tiene mucho que ver con la cultura política de Sudáfrica".

Según Madlala es muy probable que Zuma no tenga que elegir a una esposa como compañera oficial durante sus viajes.

"O puede ser que para evitar conflictos, las lleve a todas en las ocasiones de estado".

"O quizás las lleve por turno, como hace con sus visitas nocturnas.".

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