Obama: "La salud no puede esperar"

El presidente de EE.UU. secundado por representantes del sector salud
Image caption Durante la presentación del paquete de reformas, Obama estuvo secundado por representantes del sector salud.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sumó otra iniciativa de reforma a la ya abultada "agenda de cambios" que ha venido planteando desde que llegó al poder en enero pasado, con la propuesta de cambiar la manera como se maneja el sector de la Salud.

"La reforma no es un lujo que pueda ser pospuesto, sino una necesidad que no puede esperar", dijo este lunes el presidente Obama desde la Casa Blanca.

"No podemos seguir por el peligroso camino que hemos estado transitando por demasiados años, con los costos fuera de control", expresó el presidente quien estuvo acompañado por representantes de la industria de la salud.

La propuesta de Obama busca reducir el costo de los servicios médicos y expandir la cobertura para darle acceso a 50 millones de personas que se calcula que carecen de cualquier tipo de seguro.

Aunque EE.UU. es el país del mundo industrializado que más invierte en salud -un 17% de su PIB-, es también el único que no tiene un servicio público que ofrezca cobertura universal a sus ciudadanos, por lo que estos dependen de los seguros privados.

Inédito consenso

En su breve discurso, Obama destacó el hecho de haberse reunido con varios representantes de la industria, desde farmaceúticas hasta aseguradoras y hospitales, cuyos representantes se encontraban presentes al momento de dar su discurso.

"Es un encuentro que no habría sido posible hace tan sólo unos pocos años atrás", aseguró el presidente, recordando que esos sectores encabezaron la oposición a la reforma que planteó durante su presidencia el ex mandatario Bill Clinton.

La propuesta presidencial aspira a que en el lapso de una década la reducción de costos implique un ahorro de US$2.000 millones de millones, lo que para una familia estadounidense promedio significaría US$2.500 anuales menos en facturas médicas.

Pero más allá de delinear los objetivos de la reforma, el presidente Obama no ofreció un plan detallado de cómo se lograrán los cambios y, sobre todo, cómo se llegará a la ansiada reducción de los costos del sector.

La Casa Blanca sólo brindó un listado de medidas administrativas que serán usadas para lograr los ahorros, que van desde la reducción en el número de pacientes readmitidos hasta el incentivo para la producción de medicamentos genéricos.

Por su parte, los representantes de la industria, en una carta enviada al presidente, pidieron al gobierno mejorar las condiciones sanitarias para evitar la propagación de enfermedades, al tiempo que ofrecieron todo su apoyo en el esfuerzo de reformar el sector.

Además solicitaron atender situaciones crónicas como la obesidad, uno de los males que aquejan a la sociedad estadounidense y la causa de muchos problemas de salud.

Costos crecientes

Image caption Un 55,1% de hispanos en EE.UU. carece de seguro de salud.

Según datos suministrados por la Casa Blanca, en lo que va de la década el costo de los seguros médicos se ha duplicado a un ritmo que es tres veces superior al crecimiento de los sueldos en el mismo período.

Además se calcula que la mitad de las declaratorias de bancarrota que se presentan en cortes estadounidenses son de personas que no pueden pagar sus gastos médicos.

"Lo que es una creciente crisis para el pueblo estadounidense, se ha convertido también en un peso insostenible para los negocios estadounidenses", dijo Obama haciendo referencia al dinero que deben invertir en gastos de salud para su personal.

El estado también sufre los elevados costos de los servicios de salud por los subsidios que paga a los programas de Medicare y Medicaid, que cubren a la población pensionada.

Se estima que de seguir la tendencia para el 2020, EE.UU. invertirá un 20% de su PIB en gastos de salud.

Debate reactivado

Una de las principales preocupaciones de los estadounidenses es el costo de los servicios de salud, y en menor medida, la cantidad de ciudadanos que carecen de acceso al sistema.

Sin embargo la reforma genera resistencias entre algunos que desconfían de un sistema basado o dominado por prestadores de servicios de salud públicos al estilo europeo, los que señalan como costosos e ineficientes.

Si bien en esta ocasión el presidente Obama parece contar con el respaldo de la mayoría de los protagonistas de la industria, hay grupos de presión en Washington que han empezado su campaña para evitar que la reforma sea aprobada en el Congreso.

Los anuncios presidenciales del lunes son parte complementaria de la "reforma integral" que la Casa Blanca propondrá al Congreso, y que podría incluir la creación de un sistema de seguro de salud público que compita con los privados y ayude a reducir los precios.

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