Pakistán no logra controlar Buner

Talibán en Buner
Image caption El control en Buner aún sigue -parcialmente- en manos del Talibán.

Luego de tres semanas de combate contra los militantes del Talibán, el gobierno de Pakistán no ha logrado controlar aún todo el distrito de Buner, informaron fuentes militares paquistaníes a un equipo de periodistas de la BBC que viajó a esa región noroccidental del país asiático.

Según señala Haroon Rashid, uno de los corresponsales de la BBC en el lugar, los enfrentamientos no han terminado en al menos dos poblados que se han convertido en una zona de guerra.

Rashid señala que muchas partes han quedado desiertas y los pocos habitantes que permanecen allí viven en medio de toques de queda y cortes de electricidad permanentes.

Si bien algunos residentes de Buner han comenzado a regresar a sus hogares -en su mayoría campesinos que temen perder sus cosechas- la ciudad principal, Daggar, está casi vacía.

Los hospitales no han cerrado sus puertas aunque la electricidad escasea.

"Todos los puestos de control en la entrada de Buner están desiertos", comenta Rashid y agrega que las fuerzas policiales han sido desplegadas en las montañas, desde donde disparan al aire en señal de advertencia a las personas que intentan ingresar a Buner durante el toque de queda.

Desplazados

Image caption Miles de personas han debido abandonar la región a causa del conflicto.

Cerca de un millón y medio de personas se han visto desplazadas por el conflicto en las últimas semanas, informó la agencia para refugiados de la ONU y al menos medio millón más fueron desplazadas por los enfrentamientos el año pasado.

La mayoría de los desplazados han abandonado la zona en guerra en los distritos de Swat, Dir y Buner en la región de Malakand.

El éxodo fue en parte alentado por el ejército para reducir el número de muertos entre la población civil.

Según indicó el gobierno la última ofensiva de las fuerzas armadas dejó un saldo de más de 1.000 militantes del Talibán muertos.

Estabilidad en riesgo

El lunes, un portavoz del ejército dijo que la mayor parte de Dir y Buner estaban bajo control y que se preparaba una ofensiva por tierra con tropas de infantería en Swat, donde los soldados esperaban emboscar a los militantes y forzarlos a salir a las calles para entrar en combate.

Bruce Riedel, asesor del estadounidense en temas afganos y paquistaníes le dijo a la BBC que un fracaso del ejército paquistaní en el valle de Swat podría tener serias repercusiones para el futuro de la estabilidad del país.

Por una lado "está la amenaza inmediata que presenta el Talibán en Swat, pero existe una amenaza aún mucho mayor: la infiltración del Talibán y la militancia islámica en el corazón del estado paquistaní".

Según Riedel, si no se logra controlar al Talibán, es posible que el movimiento tome el control de Pakistán.

"Si me hubiese hecho esta pregunta hace un año, hubiera dicho que eso era 'altamente improbable'", afirmó Riedel.

Y agregó "no es inminente, no es inevitable, y puede que no sea el resultado más obvio (...) pero se ha transformado en algo posible".

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