Una visita a los asentamientos

Vista general de asentamientos judíos en Migron, en el noreste de Cisjordania.
Image caption Las colonias han sido construidas sobre territorio árabe ocupado por Israel.

"Me siento un extraño en mi propia tierra. No puedo salir a hacer una larga caminata. Debo escabullirme, porque de otro modo me detienen soldados israelíes o soy amenazado por colonos judíos".

Raja Shehadeh es un escritor premiado, un palestino que -según sus propias palabras- sufre por el "menoscabo y el robo" de su Cisjordania natal. Shehadeh me llevó a un punto panorámico sobre las colinas escabrosas y onduladas de las afueras de la ciudad palestina de Ramala.

Amante de la naturaleza, este autor me enseñó las bellas flores primaverales que nos circundaban, al igual que los asentamientos judíos.

"Aquí, cada población palestina está rodeada de colonias", me dijo. "Las colinas han sido cortadas y alisadas por ellos. Es un ataque a nuestro sentido de belleza y de pertenencia a la tierra".

Numerosos judíos se han establecido en Cisjordania y en el este de Jerusalén desde 1967, cuando Israel capturó y ocupó estos territorios. Es ilegal desde el punto de vista del derecho internacional, y los palestinos sostienen que dificulta el camino hacia la paz.

"La única política clara que han tenido los gobiernos israelíes en los últimos 40 años ha consistido en no buscar la paz y construir asentamientos en tierras palestinas", aseguró Shehadeh.

"Esto no es más una ocupación, es una colonización. Israel no tiene derecho a este territorio. Dios no está en el negocio de bienes raíces. Si Israel quiere la paz, no puede conseguirse en esta tierra".

Fortalezas en la altura

¿Pero cómo es exactamente una colonia judía? El término puede llevar a la confusión. Puede sugerir algo temporario, tal vez para la ocasión. Sin embargo, cuando uno se encuentra en un asentamiento o lo observa desde una aldea palestina aledaña, da la impresión de que ha sido construido para permanecer allí, al menos en el futuro inmediato.

Image caption Muchas colonias judías se están expandiendo.

Pongamos como ejemplo a Efrat, una colonia cercana a la ciudad palestina de Belén. La conforman hileras de casas blancas de aspecto moderno, con techos colorados.

Efrat está construido en la cima de una colina. Sus habitantes explican que su ubicación es importante por razones de seguridad.

Como muchos otros asentamientos, Efrat está construido en la cima de una colina. Sus habitantes explican que su ubicación es importante por razones de seguridad.

Las colonias también suelen estar rodeadas de una zona de seguridad, lo que impide a los palestinos utilizar esas tierras para la agricultura.

Asimismo, los asentamientos se comunican por carreteras que los palestinos tampoco pueden transitar.

Muchas colonias judías están creciendo. Efrat tiene actualmente 9.000 habitantes y planea expandirse a 30.000, si es que lo consigue.

Los asentamientos israelíes en Cisjordania y en el este de Jerusalén -territorios que los palestinos reclaman como propios y aseguran que deben ser parte de su futuro Estado- poseen una población cercana al medio millón de personas.

La organización israelí de derechos humanos Shalom Ajshav ("Paz Ahora") denunció que el gobierno de Israel planea duplicar el número de colonos en Cisjordania, una afirmación que ha sido negada por las autoridades.

"Ya no se trata de tierras"

Me invitaron a visitar una escuela en el asentamiento de Efrat. Los estudiantes Ari Ehrlich, Matan Dansker y Yadin Gellman nacieron allí.

Están a pocos años de servir en el ejército de su país, en el que podrían terminar a cargo de uno de los tantos puestos que controlan el movimiento de los palestinos dentro de Cisjordania.

¿Aceptan ellos la propuesta de la comunidad internacional de "territorio por paz"? ¿Entregarán sus viviendas para estar en buenos términos con los palestinos? "Yo no quiero abandonar mi hogar", dijo Ari. "Pero si hay una garantía de paz, yo podría irme". Sus compañeros piensan de la misma manera.

"Ya no se trata de tierras", insistió Matan. "Los palestinos pueden obtener territorio a cambio de la paz. Ya lo hemos intentado, cuando Israel abandonó Gaza. No funcionó. Los líderes de Hamas no están interesados en Efrat, en mi escuela o en mi casa. Tienen problemas con que sea israelí, judío. No les importan las tierras, sino destruirnos".

"En fin, incluso si mudamos nuestros asentamientos no se terminarían los problemas; pedirían más, no será el fin de la cuestión", añadió Yadin.

Los jóvenes me enseñaron el mapa que utilizan en todas las escuelas de Israel. En él, Cisjordania no aparece como un territorio separado.

Ari, Matan y Yadin explicaron que Israel aún considera ese territorio como propio, excepto por los poblados palestinos que se encuentran allí.

Y esperan que la paz sea alcanzada más adelante en sus vidas. Mientras tanto se quedarán en sus viviendas y escuelas, edificios que -saben- la ley internacional considera ilegales.

Territorio fragmentado

Image caption Muchos judíos se niegan a abandonar los asentamientos que han construido.

La solución de los dos Estados contempla un país llamado Palestina en coexistencia con Israel. Sin embargo, muchos creen que la permanencia de los asentamientos judíos y su infraestructura hace imposible el establecimiento de un Estado palestino.

"Las tres áreas -Gaza, Cisjordania y el este de Jerusalén están separadas", dijo Allegra Pacheco, de la oficina humanitaria de las Naciones Unidas en los territorios palestinos.

"Israel controla el este de Jerusalén y gran parte de Cisjordania. Hay un muro que divide el este de Jerusalén de Cisjordania y evita que la mayoría de los palestinos acceda a mejores escuelas y hospitales o acudan a orar a mezquitas e iglesias allí".

"Cada vez más el territorio del este de Jerusalén es entregado a los colonos judíos. Asimismo, dentro de Cisjordania hay más de 600 obstáculos físicos colocados por Israel que bloquean el movimiento de los palestinos", continuó Pacheco.

"Los asentamientos israelíes ocupan el 60% de ese territorio y están dispersos por doquier. Esto fragmenta aún más las tierras y perjudica la economía y la posibilidad de mejorar la situación palestina".

Israel afirma que esto podría cambiar con la paz. En cuanto a las colonias, los puestos de control y el muro, insiste en que pueden ser retirados. Pero los palestinos se concentran en lo que llaman "hechos en el terreno" y se muestran pesimistas.

Si bien los asentamientos no son el único escollo para la paz en Medio Oriente, incluso Estados Unidos -el mayor aliado de Israel- ha criticado el establecimiento de colonias por un largo plazo.

Ante la ausencia de un acuerdo de paz, los tratados internacionales exigen a Israel poner un freno a la construcción de asentamientos.

Aun así, durante la administración de George W. Bush la cifra de colonos aumentó considerablemente.

Barack Obama asegura que buscará la paz en Medio Oriente de forma "agresiva". Pero su secretaria de Estado deberá abordar el tema de los asentamientos judíos con acciones, no sólo palabras, si es que quiere hacer la diferencia.

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