Última actualización: jueves, 4 de junio de 2009 - 08:57 GMT

Europa vota, con escepticismo y enfado

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Europa celebra elecciones legislativas a partir de este jueves marcada por problemas políticos y una crisis económica que podrían costarle caro a los partidos gobernantes y beneficiar a grupos menores, a veces radicales.

Banderas de la Unión Europea

Los 27 países miembros de la Unión Europea elegirán a sus representantes.

La votación del 4 al 7 de junio en los 27 países de la Unión Europea (UE) para elegir al Parlamento continental enfrenta el desafío de la falta de interés buena parte de los 375 millones de votantes, advierten analistas.

La paradoja, según los expertos, es que la amenaza de la abstención en estos comicios surge mientras el Parlamento Europeo gana relevancia en los asuntos de la unión, aunque pocos lo perciban así.

Desinterés

Una reciente señal de alerta para las autoridades de la UE se encendió a partir de una encuesta de Eurobarómetro realizada entre febrero y marzo, que anticipaba que apenas uno de cada tres votantes participaría en los comicios.

Sondeos más recientes sugieren que el interés en la elección de los 736 europarlamentarios habría crecido desde entonces, en medio de una campaña millonaria para movilizar a los votantes.

Una encuesta encargada por la UE indicó la semana pasada que la participación de los electores podría aproximarse a 45%, similar a la de los anteriores comicios de 2004.

Grecia e Irlanda son los países donde se proyecta la participación más alta, con 66%, mientras Bulgaria y Polonia se ubican en el otro extremo, con 14%, de acuerdo al mismo sondeo.

Pero aún en los países más entusiasmados, el grado de conocimiento sobre lo que se elige es bajo: a nivel general, tres de cada cuatro votantes dicen estar mal o muy mal informados respecto al Parlamento Europeo.

¿Voto castigo?

Hemos visto una caída de la participación de votantes en las elecciones europeas de la última década y parece que la tendencia va a continuar

Sara Hageman

Los expertos recuerdan que la abstención en las elecciones del Parlamento Europeo ha aumentado desde 1979 y hay pocos indicios de que eso pueda revertirse en esta ocasión.

"Hemos visto una caída de la participación de votantes en las elecciones europeas de la última década y parece que la tendencia va a continuar", dijo Sara Hagemann, analista del European Policy Center, con sede en Bruselas.

Hagemann explicó a BBC Mundo que "esta elección europea ocurre en un contexto muy diferente al de las anteriores, porque hay una crisis económica y una crisis de varios años en la UE", sin que se haya logrado mejorar el funcionamiento de la unión.

Es posible que los votantes frustrados por esta situación o por recientes escándalos locales en el manejo de dineros públicos pasen factura a los partidos en el poder en el Reino Unido, España o en países que se integraron en fechas más recientes a la UE, como Eslovaquia y Polonia.

Divorcio

El vínculo entre la construcción europea y el pueblo no es bueno

Moreau Defarges

La coyuntura también favorece a que "partidos radicales incrementen su número de escaños en el Parlamento Europeo", advirtió Philippe Moreau Defarges, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).

Los grupos considerados extremistas o marginales controlan cerca de 50 escaños en el actual Parlamento Europeo de 785 miembros, donde predominan los populares, socialistas y liberales.
En diálogo con BBC Mundo, Moreau Defarges sostuvo que el desinterés y euroescepticismo de los votantes "muestra que el vínculo entre la construcción europea y el pueblo no es bueno".

Una razón de la falta de entusiasmo de los votantes es que Parlamento Europeo carece de potestades para nombrar cargos ejecutivos continentales, dijo Renaud Dehousse, experto de Notre Europe, un centro de análisis basado en París que aboga por la integración europea.

Agregó que también existe un divorcio entre los temas de interés de los ciudadanos, más volcados a cuestiones sociales o de seguridad, y el foco de atención de la UE, puesto sobre problemas de integración económica.

Futuro incierto

Parlamento Europeo en Bruselas

Analistas coinciden en que la influencia del Parlamento Europeo ha aumentado.

Pero los analistas también coinciden en que la importancia del Parlamento Europeo suele ser subestimada por los ciudadanos del bloque.

Según Dehousse, la mayoría de las enmiendas que la institución propuso últimamente, fueron aceptadas por el Consejo de la UE y esa es una diferencia respecto del nivel nacional, donde los gobiernos tienden a controlar más los procesos legislativos.

De hecho, en los últimos años la influencia del Parlamento Europeo aumentó no sólo en teoría sino en la práctica, desde que sus miembros se concentran más en temas en los que pueden marcar la diferencia, como el presupuesto de la UE.

Y la importancia del legislativo continental podría crecer si se ratificara el Tratado de Lisboa, diseñado para mejorar el funcionamiento institucional de la UE luego del fracaso del proyecto de constitución europea.

La duda es qué legitimidad tendrá el próximo Parlamento Europeo para tomar acciones concretas en los problemas que hoy afectan a la unión y que causan desánimo en la ciudadanía.

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