Última actualización: martes, 16 de junio de 2009 - 00:37 GMT

Obama pide ayuda a los médicos

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Como en sus mejores momentos de campaña para llegar a la Casa Blanca, el presidente Barack Obama ha lanzado un esfuerzo masivo, estratégico y multimedia para reformar el fracturado sistema de salud de Estados Unidos.

Primero fueron las cumbres y reuniones con asociaciones relacionadas a la salud en la Casa Blanca, luego fueron los cócteles con legisladores de ambos partidos, seguidos de las ya tradicionales "town halls" o cabildos abiertos de participación ciudadana y por supuesto todo un esfuerzo de internet con su propia página web, que cuenta con videos y foros.

Ahora, el mismo Obama ha tomado la palabra y se ha convertido en el portavoz principal de un monumental esfuerzo de reforma. Desde su mensaje semanal por internet hasta su discurso ante la Asociación de Médicos de EE.UU., el presidente está utilizando todos los medios para propagar su iniciativa de saneamiento del sistema.

Rumbo a la quiebra

EE. UU. gasta más que cualquier otro país del mundo en su sistema de salud, pero a pesar de esta inversión de más de US$2 billones anuales, más de 50 millones de personas no tienen seguro médico y quienes lo tienen deben batallar con un sistema deficiente y con costos cada vez más exorbitantes.

"El costo de nuestro cuidado médico es una amenaza para nuestra economía. Es una bomba de tiempo para el presupuesto federal. Es insostenible para EE.UU.", advirtió Obama en un discurso ante los médicos del país.

"Si no arreglamos nuestro sistema de salud, EE.UU. podría correr con la misma suerte que General Motors: pagando más a cambio de menos y en la quiebra", agregó.

EE.UU. gasta más que cualquier otro país del mundo en su sistema de salud, pero a pesar de esta inversión -de más de US$2 billones anuales- más de 50 millones de personas no tienen seguro médico y quienes lo tienen deben batallar con un sistema plagado de deficiencias, burocracia y costos cada vez más exorbitantes.

El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca estimó que los gastos de salud representan el 18% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y si continúa la tendencia actual, este gasto aumentará a más de un tercio del PIB para el 2040.

Además, EE.UU. es el único país industrializado que no tiene un sistema de salud público de acceso universal.

En el nombre de la madre

Barack Obama, presidente de EE.UU., en la Asociación de Médicos de EE. UU.

Obama habló de la necesidad de reformar el sistema de salud ante la Asociación de Médicos de EE. UU.

"Cuando se trata del costo de nuestro cuidado médico, el statu quo es insostenible. Una reforma no es un lujo, es una necesidad", reiteró el mandatario.

Para Obama, reformar la salud, además de ser un asunto de crítica importancia nacional, es un tema de profunda convicción personal.

"Nunca olvidaré el caso de mi propia madre, mientras luchaba contra el cáncer en sus últimos días de vida, preocupada por si su aseguradora diría que su enfermedad era una condición pre-existente para no darle cobertura", recordó Obama.

El presidente delineó una serie de propuestas que incluyen un mayor enfoque en la salud preventiva, mejor acceso a los últimos avances en investigación y digitalizar los historiales médicos para ahorrar papel, entre otras.

Pero el corazón de su propuesta, y el tema de mayor controversia, es la creación de un seguro médico público que entraría en competencia directa con las multimillonarias y políticamente conectadas aseguradoras que cada año aumentan sus tarifas.

Este seguro médico público ofrecería varios planes de salud que serían básicos y accesibles a toda la población.

Otra cura para el mismo enfermo

Nunca olvidaré el caso de mi propia madre, mientras luchaba contra el cáncer en sus últimos días de vida, preocupada por si su aseguradora diría que su enfermedad era una condición pre-existente para no darle cobertura

Barack Obama, presidente de EE.UU.

Los mismos médicos están divididos sobre esta parte del plan Obama y los republicanos en el Congreso se oponen abiertamente.

"Permitir que el gobierno reemplace el seguro de salud provisto por empleadores, que incluye a más de 100 millones de estadounidenses, tendría consecuencias catastróficas. Si el gobierno se apodera del cuidado médico, tendremos burócratas a cargo de las decisiones de atención de salud que deberían ser tomadas por las familias y los médicos", aseguró el congresista republicano Charles Boustany.

Según Boustany, quien además es médico cirujano, se puede reformar el sistema de salud "sin aumentar los impuestos, sin racionar la atención médica (...) sin darles más poder a los burócratas a costa de pacientes y médicos".

Otro punto de controversia es cómo pagar por el costo de las reformas propuestas por la Casa Blanca, que se estiman a más de US$1billón.

Más caro que la guerra en Irak

Permitir que el gobierno reemplace el seguro de salud provisto por empleadores, que incluye a más de 100 millones de estadounidenses, tendría consecuencias catastróficas.

Charles Boustany, congresista republicano

Obama ya incluyó US$635.000 millones en el presupuesto del 2010, en base a una combinación de impuestos a familias de altos ingresos y ahorros en los programas de salud gubernamentales Medicare y Medicaid.

Además la Casa Blanca asegura que se pueden recortar unos US$313.000 millones en los próximos diez años al eliminar el número de personas sin seguro médico que ya no sobre utilizarían los servicios de urgencias, que son más costosos.

En el Capitolio, incluso algunos demócratas han criticado el alto costo de reformar el sistema, pero la Casa Blanca ya tiene su respuesta y la dio el mismo Obama.

"(Este gasto) es menos de lo que vamos a gastar en la guerra de Irak, y recuerden, si fallamos... nos costará billones de dólares más en crecimiento económico perdido y salarios más bajos".

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