Polémica por investigación sobre Irak

Protestas en Londres por un informe sobre la guerra de Irak.
Image caption Políticos de la oposición y familiares de soldados muertos en Irak rechazaron la decisión de Brown.

El gobierno británico ha sido duramente criticado por anunciar que no hará público un esperado informe sobre la guerra de Irak.

Políticos de la oposición y familiares de soldados muertos durante el conflicto rechazaron la decisión del primer ministro, Gordon Brown, quien dijo que las conclusiones sobre la investigación se leerán en privado.

La razón que dio Brown es que no quiere comprometer la seguridad nacional.

"Intereses políticos"

Pero incluso algunos ex jefes militares del país han criticado este anuncio. Robin Butler, encargado del anterior informe del gobierno británico sobre esta guerra, exigió que se hiciera pública la investigación, argumentando que sería especialmente importante para las familias de los caídos y para todo aquel que se sintiera engañado por las razones dadas por el mandatario Tony Blair en 2003 para ir a la guerra.

"El tipo de investigación propuesto por el gobierno se ha dictado por intereses políticos, no por el interés nacional. Así no puede lograr su propósito de acabar con la desconfiaza, algo que mucha gente espera de este informe", dijo Butler ante la Cámara de los Lores.

El ex primer ministro conservador John Major también denunció que la decisión de ocultar al público estas investigaciones es "inexplicable".

Por su parte, el general Michael Jackson, que comandó al ejército británico durante la invasión, dijo a la BBC que estas revelaciones deben ser "abiertas siempre que sea posible".

Revelarán "algunas partes"

Ante estas críticas, Gordon Brown, dijo que "algunas partes" de la investigación podrían ser hechas públicas, por ejemplo aquellas relativas al testimonio de familiares de los fallecidos en combate.

Sin embargo, será el director de este informe, John Chilcot, el que tenga la última palabra al respecto, dijo el vocero del primer ministro.

"Nuesto objetivo siempre fue asegurar que la investigación se estructure de una manera que diga la verdad a la gente y sea capaz de hablar con honestidad y franqueza sobre cómo se tomaron las decisiones".

El primer ministro detalló en el parlamento los detalles de la indagatoria que cubrirá el periodo de julio de 2001 a julio de 2009, es decir, "el camino que llevó a la guerra, el conflicto mismo y la reconstrucción".

Las audiencias, que comenzarán el próximo mes y durarán al menos un año, se llevarán a cabo en privado y serán presididas por John Chilcot, subsecretario de estado en la Oficina de Irlanda del Norte que desde 2001 ha sido presidente de la Federación de Policía.

Un viejo pedido

Desde que comenzó la invasión militar en 2003, los partidos de oposición -y también muchos parlamentarios laboristas- habían estado pidiendo que se investiguen los hechos.

En 2008 el gobierno se opuso a la iniciativa de los conservadores de que se realice una investigación pública, argumentando que eso "desviaría" la atención de las tropas británicas desplegadas en Irak.

Y en febrero, el ministro de Justicia, Jack Straw, vetó la publicación de las minutas de las reuniones de gabinete en las que se discutió la legalidad de la guerra antes del comienzo de las operaciones militares en Irak.

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