Groenlandia estrena gobierno propio

Pueblo inuit de Uummannaq, Groenlandia
Image caption Los groenlandeses serán tratados de ahora en más como un pueblo distinto bajo el derecho internacional.

Groenlandia, la vasta isla del Ártico, asume a partir de este domingo su propio gobierno, con lo que da un nuevo paso hacia la independencia de Dinamarca.

Esto es posible gracias a un referéndum sobre mayor autonomía celebrado en noviembre de 2008.

Además, le permitirá a Groenlandia tener una mayor participación de los ingresos provenientes de la explotación de sus recursos naturales.

El gobierno local tendrá el poder de policía y el control de las cortes, y el groenlandés -o kalaallisut- será la lengua oficial.

Sin embargo, Dinamarca mantiene el manejo de la Defensa y de las Relaciones Exteriores.

Copenhague gobernó Groenlandia por tres siglos. En 1979 le otorgó el estatus de territorio dependiente autónomo.

Pero ahora, con el sistema de gobierno propio, la isla más grande del mundo y sus 57.000 habitantes se acercan a la independencia.

Los groenlandeses -que en su mayoría son nativos inuit- serán tratados como un pueblo separado bajo la ley internacional.

Repartiendo los recursos

Gran parte del petróleo, gas, oro y diamantes de la isla han estado lejos del acceso humano debido al hielo ártico que cubre la mayor parte del territorio.

Image caption La nueva adinistración permitirá a los isleños aprovechar mejor los recursos minerales del subsuelo.

Pero expertos de Estados Unidos creen que será más fácil explotar la riqueza mineral de la isla a medida que el calentamiento global derrite las capas de hielo.

Al mismo tiempo, "se prevé que el calentamiento global tendrá un efecto adverso sobre la tradicional industria pesquera", acota el corresponsal de la BBC Sean Fanning.

Los que abogan por la independencia esperan que el incremento en los ingresos por la explotación de los minerales ayude a una separación definitiva de Dinamarca.

Actualmente, Groenlandia depende en gran medida de los subsidios del gobierno danés, que le provee 30% de su Producto Interno Bruto.

Los analistas señalan que todo intento de forzar la independencia probablemente será pospuesto por el nuevo gobierno de izquierda de Groenlandia.

El recientemente electo primer ministro Kuupik Kleist prometió concentrarse en atacar los grandes problemas sociales, como el alcoholismo, la violencia doméstica y la alta tasa de suicidio.

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