Voces desde Irak

Este martes se decretó Día de la soberanía nacional en Irak para celebrar la salida de las tropas estadounidenses de las principales ciudades del país. Dos iraquíes dan su visión - a favor y en contra - de esta retirada.

AHMED KASIM, presentador de TV, Bagdad

Image caption Ahmed, presentador de televisión iraquí, celebra la salida de las tropas estadounidenses.

Yo saludo la salida de las tropas estadounidenses de las ciudades iraquíes. Prefiero ver a nuestros soldados, odio a las tropas de EE.UU.

Por supuesto que habrá desafíos que pondrán a prueba la capacidad de los soldados de nuestro país para mantener la paz. Pero los soldados estadounidenses tampoco nos brindaron seguridad, así que deberían irse del país.

Vivo en el distrito de Hurriya en Bagdad, donde las tropas de ocupación realizaban patrullajes esporádicos. El área es bastante segura desde se levantaron muros de concreto como consecuencia de un sangriento coche bomba que mató a mucha gente inocente.

La seguridad en Bagdad y en Irak en general ha mejorado desde que el primer ministro Nuri al-Malik lanzó su gran campaña para el cumplimiento de la ley dirigida por fuerzas iraquíes, a comienzos de este año. Pero no es una mejora del 100%.

Hoy no trabajo porque es feriado para celebrar esta retirada, y estoy feliz. Creo que el pueblo de Irak se siente optimista porque finalmente los soldados de nuestro propio país pueden tomar el control.

Las tropas extranjeras no nos han dado lo que prometieron. Vinieron por sus propios intereses, no por los intereses de los iraquíes. Yo espero el día en que todos los soldados foráneos se vayan y nos dejen vivir nuestra vida aquí.

TAGHREED, directora de proyectos, Erbil y Bagdad

Image caption Para Taghreed, la retirada no es una buena noticia porque los iraquíes no están preparados.

Trabajo para una compañía constructora en Erbil pero soy originaria de Bagdad y visito a mis padres allí cada mes.

No es bueno ver la salida de las tropas estadounidenses. Ellos vinieron a Irak y deberían terminar su trabajo, no pueden irse y dejarlo así sin más.

Llegaron sin un plan y todavía no tienen uno. Hay caos por todos lados: en la construcción, los servicios, la seguridad y las infraestructuras.

La vida es mejor en Erbil que en Bagdad, pero no demasiado. La seguridad es mejor -se puede caminar por las calles y salir por la noche- pero la gente aquí sufre de un pobre abastecimiento de electricidad y agua.

Por otro lado, Estados Unidos inició muchos proyectos y contrató a mucha gente que disfruta de buenos salarios. ¿Pueden imaginar cuál será el efecto si se paralizan estos trabajos?

Probablemente la mitad de los projectos iniciados por la fuerza militar o de ayuda estadounidense se clausurarán cuando los soldados de vayan.

Las fuerzas de seguridad iraquíes no están preparadas en absoluto. No tienen armamento moderno, y todavía necesitan mucho apoyo y entrenamiento. No podemos confiar en ellas, para ser honesta.

Los criminales en Irak tienen mucho más poder desde 2003. La guerra les abrió el camino, pueden matar a cualquiera y no temer ninguna ley. Esa es su gran oportunidad.

Trabajar con gente de negocios es completamente diferente a trabajar en el terreno del conflicto. Mi experiencia de negocios con estadounidenses es muy buena, nos tratamos muy bien.

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