Petroleras rechazan contratos en Irak

Refinería en Irak.
Image caption El único consorcio que llegó a un acuerdo con Irak podrá explotar hasta 17.000 millones de barriles.

El gobierno de Irak sólo pudo concretar uno de los ocho acuerdos para la explotación de campos petroleros y de gas que ofrece a compañías internacionales.

La licitación televisada del martes, que coincidió con el retiro de las tropas estadounidenses de ciudades iraquíes, tenía como objetivo otorgar contratos a 20 años, con posibilidad de extensión.

Lea: Se van tropas y llegan petroleras

Pero sólo el consorcio de la británica BP y la china CNPC aceptó las condiciones que impuso el gobierno iraquí para la administración y desarrollo de los yacimientos de Rumaila, el campo petrolífero más grande y mejor establecido del país.

BP-CNPC se quedó con este campo de 17.000 millones de barriles después de que Exxon Mobil se retiró de la licitación. Sobre la mesa quedaron pendientes otros cinco yacimientos de petróleo y dos de gas.

Irak solicitó a las 32 petroleras preseleccionadas que volvieran a postular por los contratos que quedan, pero hasta el momento no ha habido respuesta.

Falta de acuerdo

La primera licitación fracasó por dos motivos: falta de postor o porque las empresas rechazaron los términos del acuerdo.

Para cada yacimiento el gobierno exige un nivel mínimo de producción muy similar a la cantidad que se produce en la actualidad. La letra pequeña está en que las petroleras que firmen el contrato sólo empezarán a recibir dinero una vez que se supere esos mínimos.

Las compañías también deben decir cuánto quieren cobrar por cada barril extra y hacer un estimado de la cantidad de petróleo que creen podrán extraer. Éstos son lo parámetros que los subastadores utilizan para elegir al ganador.

Y hay otro giro. En un sobre rojo, los subastadores tenían la cantidad máxima que el Ministerio de Petróleo estaba dispuesto a pagar.

Esa suma era significativamente menor de lo que piden las petroleras, por lo que al ganador de la licitación se le solicitaba una reducción del precio.

50% de descuento

Image caption El gobierno iraquí pidió a 32 empresas que volvieran a licitar.

En el caso del campo de Rumaila, Exxon Mobil no quiso aceptar el pago máximo que ofrecía el Ministerio. BP y CNPC, que originalmente pedían US$4 por barril, aceptaron hacer el trabajo por US$2 por barril.

En compensación, el consorcio podrá cobrar al Ministerio el costo del trabajo que tienen que hacer en las instalaciones del yacimiento.

No obstante, el acuerdo no quedará sellado hasta tanto el gabinete de gobierno de su aprobación final.

Antes de la licitación, autoridades iraquíes dijeron que las petroleras de países involucrados en la invasión de 2003 no podrían ser favorecidas ni perjudicadas.

La subasta estaba programada para el lunes, pero una tormenta de arena en Bagdad hizo que el evento se postergara para el martes.

"Nuestro principal objetivo es aumentar la producción petrolera de 2,4 millones de barriles al día a más de 4 millones en los próximos cinco años", declaró a la televisión pública el ministro de Petróleo iraquí Hussein al-Shahristani.

Polémica

La tercera mayor reserva petrolífera en el mundo se encuentra en Irak con 115.000 millones de barriles. De esos, 43.000 millones se ofrecieron en la licitación.

La subasta no estuvo exenta de polémica, pues parlamentarios iraquíes se quejaron de que no les permitieron aprobar los acuerdos.

Por otra parte, el doctor Muhammad Ali Zainy, experto en economía petrolera del Centro de Estudios Globales de Londres y quien trabajó en el ministerio del Petróleo iraquí por 14 años, le dijo a la BBC que "hay mucha oposición por parte de expertos petroleros y del comité sobre gas y petróleo del parlamento (iraquí), porque cuando estas compañías internacionales tomen control, eso va a significar que controlarán la industria petrolera iraquí".

Según Ali Zainy, cuando en el futuro se constituya una compañía nacional petrolera iraquí, probablemente no tendrá dónde trabajar, porque los contratos que se entregan son a 20 años y con posibilidad de extenderse.

El acuerdo de producción compartida contempla que una petrolera primero debe recuperar sus costos antes de tener derecho a una porción del petróleo extraído. Es decir, no tienen un pago fijo por cada barril.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.