¿Afganistán como Irak?

Soldados de Estados Unidos en Afganistán.
Image caption La ofensiva pretende recuperar el control del sur de Afganistán, en manos de los talibanes.

La mayor ofensiva lanzada por Estados Unidos en Afganistán desde que el presidente Barack Obama anunciara el incremento de tropas marca también un cambio de estrategia militar y política hacia el país asiático. ¿Es comparable esta operación con la que lanzó el gobierno de George Bush contra la insurgencia iraquí?

Desde la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, Afganistán se convirtió en una de las prioridades de la política exterior de Estados Unidos.

Poco después de asumir la presidencia, Obama envió 20.000 soldados más al país asiático y designó un comandante nuevo.

A pesar de ello, las provincias de Helmand y Kandahar, al sur del país continúan en manos de los talibanes y 25 militares estadounidenses y británicos murieron en la región desde principios de año. Además, la zona es una de las principales áreas de producción de opio en Afganistán.

¿Paralelismo con Irak?

Esta operación a gran escala es el primer cambio claro en la estrategia militar y política del presidente Obama hacia Afganistán y, para algunos, la comparación con la gran operación contra la insurgencia en Irak a principios de 2007 se hace inevitable.

Pero, ¿es posible trazar ese paralelismo?

"Pienso que sí. El presidente Barack Obama, inmediatamente después de asumir la presidencia envió 20 mil tropas a Afganistán, designó un nuevo comandante.

Seis meses después sabe que tiene que actuar con celeridad porque el Congreso le está diciendo que si no hay resultados claros en un período de un año, no es seguro que continuarán autorizando fondos para la ofensiva en Afganistán", afirmó a la BBC Lawrence J. Korb, ex jefe del estado mayor del Pentágono durante la presidencia de Ronald Reagan.

Los objetivos

Desde el punto de vista de los objetivos políticos y militares anuncidos, la comparación parece posible.

"En esta nueva estrategia contra la insurgencia las tropas serán utilizadas, no sólo para luchar contra los insurgentes, sino también para ocupar el territorio y construir servicios sociales gubernamentales", indicó a la BBC Alex Thier, director del proyecto “El futuro de Aganistán”, del Instituto de los Estados Unidos para la Paz.

Unos propósitos que recuerdan a los planteados por George Bush, el 10 de enero de 2007, en el momento del cambio de estrategia en Irak:

"La clave de la estrategia radica en un cambio de enfoque para ayudar a los iraquíes a limpiar y dar seguridad a sus barrios y ayudarles a proteger a la población local".

Los efectivos desplegados

Sin embargo, y a pesar de que los objetivos y la estrategia puedan ser parecidos, el despliegue de efectivos en Afganistán es mucho menor del que tuvo lugar en Irak.

En la operación contra la insurgencia iraquí, intervinieron cerca de 30.000 tropas estadounidenses, la mayoría desplegadas en Bagdad y en la provincia de al-Anbar.

En Afganistán, las fuerzas implicadas en la ofensiva son 4.000 infantes de marina estadounidenses, apoyados por 650 soldados afganos y por aviones de la OTAN.

"Los comandantes estadounidenses sobre el terreno se mostraron decepcionados porque no les dieron más tropas afganas y expertos civiles que les ayuden", indicó Rob Watson, corresponsal para asuntos de defensa y seguridad de la BBC.

Problema político

"Pero quizá el mayor problema es político. Después de ocho años en el país, Estados Unidos y sus aliados todavía están intentando tener una visión clara de cómo sería un estado afgano estable", agregó Watson.

De hecho, todo indica que las inminentes elecciones presidenciales afganas, previstas para el 20 de agosto, condicionaron de alguna manera el lanzamiento de la ofensiva para retomar el control del sur del país.

"En las actuales circunstancias, todo el mundo es consciente de que es muy difícil celebrar unas elecciones libres y justas en el sur, en Kandahar y Helmand. Y creo que uno de los puntos más importantes del hecho de que EE.UU. y otros países aliados hayan aumentado su número de tropas en el sur es crear un espacio para que esas elecciones salgan adelante y detener la capacidad de los talibanes para impedirlas", comentó Alex Thier.

Sea cual sea el resultado de la ofensiva, según los expertos, la operación para garantizar la seguridad en el sur de Afgasnitán será larga.

"Esta estrategia sólo va a funcionar si las tropas permanecen en el lugar e impiden el regreso de los talibanes hasta que las fuerzas de seguridad afganas estén en condiciones de tomar el control. Eso implica también que van a tener que impedir que continúe la infiltración desde Pakistán", sugirió Alex Thier.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.