La calma aparente de Irán

Manifestantes en Teherán.
Image caption Se convocaron más manifestaciones en 100 ciudades iraníes para el próximo 9 de julio.

Casi un mes después de las elecciones presidenciales en Irán, desde el exterior, parece que el país volvió a la calma. ¿Qué está sucediendo realmente en el interior de Irán?

El pasado lunes 26 de junio, el Consejo de los Guardianes, máximo órgano electoral iraní, confirmó la victoria de Mahmoud Ahmadinejad.

A pesar de las restricciones a las actividades informativas de medios extranjeros, todo indica que en los últimos días las manifestaciones que siguieron a la jornada electoral del 12 de junio se hicieron más débiles y menos frecuentes.

Un silencio y una calma aparentes.

"Los dos líderes de la oposición, Mehdi Karroubi y Mousavi están casi incomunicados en sus casas, no detenidos, pero no pueden salir, no pueden comunicarse con el mundo y sólo de vez en cuando pueden hacer declaraciones públicas", comentó a BBC Mundo el periodista iraní Ahmat Rafat.

Más manifestaciones

Mousavi, en las últimas declaraciones publicadas en su página web el pasado miércoles, afirmó que consideraba "ilegítimo" el gobierno de Ahmadinejad y se comprometió a mantener vivo el movimiento opositor.

"Hoy viernes anunciaron que la semana que viene habrá tres días de huelga general: el lunes, martes y miércoles. Y el 9 de julio, que es el décimo aniversario de la revuelta estudiantil de julio de 1999, se han convocado en 100 ciudades de Irán manifestaciones no autorizadas", informó Rafat.

Ante esta convocatoria, según Rafat, el gobierno ordenó la detención de líderes estudiantiles.

"No de los líderes de los grupos, que pueden provocar una reacción inmediata en el extranjero, sino de jóvenes organizadores en los barrios", sugirió el periodista iraní.

Ejecuciones

Por otro lado, en el marco de un panorama político revuelto, la justicia iraní retomó la ejecución de reos.

"Seis personas acusadas de tráfico de drogas fueron ahorcadas este jueves", afirmó el funcionario de justicia Mohammad Rezai en declaraciones a la agencia de noticias France Press.

En total, en los dos últimos días se ejecutaron 12 personas en la ciudad de Qom, acusadas de narcotráfico y asesinato.

"El hecho de que no se hagan públicos los nombres de todos los ahorcados está creando miedo en la gente, que cree que quien participó en las manifestaciones puede ser detenido, y después, ser condenado a muerte. Es una táctica que están utilizando para crear una situación de terror en la población", apuntó Ahmat Rafat.

Denuncias de abusos

A pesar de la negación oficial al respecto, existen denuncias de malos tratos y abusos contra los opositores detenidos.

Un ejemplo que trascendió es el de, Maziar Baharí, corresponsal en Irán de la revista Newsweek, acusado de publicar informaciones "falsas y parciales" sobre las manifestaciones.

El martes 21 de junio, el periodista fue detenido. Pocos días después, Baharí "confesó" su culpabilidad públicamente y custodiado por la policía, según informa Ángeles Espinosa, corresponsal en teherán del diario El País de Madrid.

"Grupos de defensa de los derechos humanos aseguran que los detenidos están siendo presionados para hacer confesiones falsas", informó la reportera de la BBC Sarah Rainsford.

Versión oficial

Desde Teherán, la posición gubernamental es que el movimiento opositor es fruto de un complot organizado por agentes externos al país.

"A pesar de haber fracasado en sus esfuerzos de boicotear las elecciones en Irán, los enemigos de la Revolución comenzaron a animar una revuelta basada desde hace mucho tiempo en un complot predeterminado", afirmó el ministro de justicia iraní, Gholam Hossein Elham, en declaraciones citadas por la agencia de noticias iraní Fars News.

En la misma línea, esta semana, la policía iraní presentó un primer balance de su actuación en las manifestaciones que siguieron al 12 de junio.

"La policía detuvo 1.032 personas en los disturbios recientes en Teherán. Muchas de ellas ya están en libertad y otras están siendo objeto de una investigación por parte de los tribunales públicos y revolucionarios", afirmó Ismail Ahmadi Moghaddam, jefe de la policía iraní en declaraciones citadas por el periódico francés Le Monde.

"Ningún policía murió en los altercados de Teherán, pero 20 manifestantes fueron asesinados", agregó Ahmadi.

Sin embargo, según informa el mismo diario, la “Liga iraní por los Derechos del Hombre”, con sede en París, estimó que al menos 2.000 personas fueron detenidas en las manifestaciones.

"Además de los 20 manifestantes muertos, hubo muchos heridos que fueron trasladados a los hospitales y luego desaparecieron. De esos no se sabe nada", subrayó Ahmat Rafat.

Futuro incierto

Tres semanas después de las elecciones, la situación en Irán está lejos de volver a la calma y el país continúa sumido en un clima de incertidumbre política.

"Ni la estructura institucional ni la cultura política de la República Islámica saldrán indemnes de la controversia electoral.

El conflicto sobre las elecciones de 2009 abrió múltiples líneas de fractura, tanto en el régimen como en la sociedad iraníes", apunta el último informe del centro Middle East Research and Information Project, con sede en Washington.

"Gane quien gane, habrá perdido parte del poder. Si ganan Rafsanjani y Mousavi, tendrán que hacer caso a las reivindicaciones de la gente de la calle que les apoyó. Si ganan Ahmadinejad y Jamenei, tendrán que afrontar crisis día a día y será un gobierno más débil que el anterior”, explicó Ahmat Rafat.

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