Protestas, pan de cada día en China

Manifestante frente a las fuerzas antidisturbios en Xianjiang
Image caption En China cada día hay miles de pequeñas protestas a lo largo de todo el país.

Las protestas de los últimos días en la provincia noroccidental de Xinjiang son las más graves desde hace meses en China.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos del gobierno por aplastar cualquier gesto de disensión, las manifestaciones no son en absoluto un fenómeno extraño en el país.

Cada día hay miles de pequeñas protestas a lo largo y ancho de China.

La mayoría no son cubiertas por los medios, ya sea porque ocurren en lugares remotos o porque son rápidamente sofocadas por la policía y las autoridades locales.

Éstas siempre temen que puedan tornarse más serias.

“Incidentes masivos”

Image caption Las autoridades usan las imágenes de violencia contra la mayoría Han para recabar apoyo en la población.

En las últimas tres décadas, los chinos han sido testigos de una transformación de la economía a medida que se ha abierto al exterior. Muchos se han enriquecido pero otros sienten que han sido dejados de lado.

Un gran problema es la corrupción. La tensión es tan fuerte que incidentes menores pueden agravarse rápidamente.

No es extraño que una pelea o altercado callejero contra un arresto se vuelva en lo que las autoridades denominan un “incidente masivo” que afecte todo un barrio.

Cuando los tibetanos protestaron el año pasado y atacaron a los chinos Han que vivían en el lugar, las autoridades al principio intentaron evitar que la violencia se diera a conocer.

En el momento en que salieron publicadas imágenes de los ataques, se dieron cuenta que el resto de la población china estaba enfadada por lo ocurrido y apoyaba el castigo contra los culpables.

En Xianjiang hemos visto una estrategia distinta.

El gobierno chino también intentó limitar el acceso a la zona y asegurarse que los periodistas iban acompañados de “observadores”, pero han sido más abiertos a que las imágenes de las protestas se difundieran al resto del país.

Sin dificultades

Parecen tener más confianza en la manera en que la historia se presentará al mundo y en China.

La violencia contra la etnia china Han es lo que más atención ha acaparado en los medios oficiales chinos.

Responder a estas protestas es complicado, pero no imposible para un aparato de seguridad diseñado para enfrentar protestas diarias.

Lo que está ocurriendo en Xianjiang es preocupante para las autoridades de Pekín, pero se trata de una región remota situada a miles de kilómetros de la capital.

Mientras pueda ser contenida, el impacto sobre el resto del país difícilmente será amplio.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.