¿Qué hará el G-8 en torno a Irán?

La presidenta del opositor Consejo Nacional de la Resistencia Iraní (CNRI), Maryam Rajavi, pidió este miércoles a los participantes de la reunión del G8 que aprueben sanciones contra Teherán y le obliguen a celebrar nuevos comicios supervisados por Naciones Unidas (ONU).

Image caption Rajavi dijo que las elecciones en Irán fueron una farsa.

Desde Francia, Rajavi solicitó a los líderes de los siete países más industrializados y Rusia, que se reúnen este miércoles en L'Aquila (Italia), que suspendan sus relaciones diplomáticas con Irán y apliquen "sanciones amplias" mientras no acabe "la represión" a las manifestaciones populares.

Además, pidió que se obligue a las autoridades iraníes a "anular" los resultados de las elecciones del 12 de junio -en las que resultó reelecto presidente Mahmoud Ahmadinejad-, a las que calificó de "farsa" y a aceptar la convocatoria de nuevos comicios que estén bajo la vigilancia de la ONU.

Mientras, funcionarios de Japón y Francia adelantaron que el G8 no pedirá nuevas sanciones al Consejo de Seguridad de la ONU por el operativo ordenado por las autoridades iraníes contra las protestas.

Sin embargo, existe divergencia entre los miembros del grupo. Por un lado, Francia declaró que quiere sanciones más fuertes contra Irán, mientras que Rusia rechazó esa idea. Por el otro, no queda en claro la posición de Alemania e Italia.

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Elecciones "libres"

A pesar de las críticas internacionales, Ahmadinejad volvió a defender la legitimidad de su victoria en un discurso televisado este martes.

Fue "la elección más libre que se haya realizado en cualquier parte del mundo", indicó, y agregó que el país entró en una "nueva era". Además, sostuvo que sus funcionarios de gobierno jugaron sólo un papel de apoyo en unos comicios que fueron protagonizados por el pueblo.

"Fue una épica, un nuevo comienzo para Irán en el mundo", aseveró.

Además, prometió cambios "significativos". "La estructura del gobierno debería cambiar basándonos en los requerimientos de hoy en día".

Y especificó que los cambios se darán en los sectores del empleo, de la vivienda y de la cultura y que su gobierno "debe respetar los sentimientos del pueblo, especialmente de la juventud".

Además, Ahmadinejad insistió en culpar a los medios de comunicación extranjeros por presuntamente tratar de sabotear la votación.

Las autoridades restringieron la cobertura de los medios desde el comienzo de las manifestaciones.

Desafíos

Previamente, los líderes de la oposición volvieron a criticar el fuerte operativo de seguridad que controló las protestas masivas contra los comicios presidenciales.

Image caption Ahmadinejad defendió la legitimidad de su reelección.

El sitio en internet del rival principal de Ahmadinejad, Mir Hossein Mousavi, publicó una declaración en la que hace un llamado a la liberación de las personas detenidas durante las manifestaciones post electorales. La página indicó que dicha declaración se hizo en forma conjunta con el otro candidato derrotado, Mehdi Karoubi, y con el ex presidente Mohammad Khatami.

Según reportes, más de 1.000 seguidores de la oposición y prominentes reformistas fueron arrestados. Si bien varios fueron liberados, es posible que varios cientos sigan en prisión.

Durante las manifestaciones murieron al menos 17 personas.

El ex corresponsal de la BBC en Teherán Jon Leyne señala que Ahmadinejad parece no estar perturbado por la disputa post electoral, pero él sabe que pronto afrontará el desafío de presentar su nuevo gabinete a la Asamblea Consultiva Islámica (legislatura), que muy probablemente le sea hostil.

"Y los principales opositores han manifestado, una vez más, que no van a darse por vencidos en su lucha por lograr que se anulen los resultados de la controversial elección", añade Leyne.

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