Ira musulmana por "mártir del velo"

Manifestantes en Teherán
Image caption Las circunstancias espeluznantes de la muerte de al-Cherbini provocaron la furia musulmana, también en Irán.

La muerte de una joven madre egipcia, atacada a puñaladas en los pasillos de un tribunal alemán la semana pasada, ha provocado la furia de sus compatriotas y muchos musulmanes en el mundo árabe.

Su funeral, en su Alejandría natal, se convirtió en una gran demostración con pancartas pidiendo venganza y denunciando lo que consideran una Europa cada vez más islamófoba.

Los hechos, sin más, espeluznaron al público. Una musulmán devota y profesional, Marwa al-Cherbini fue asesinada mientras pedía justicia ante una tribunal europeo por haber sido humillada por la simple razón de llevar el velo que delata su fe.

Fue apuñalada a plena luz del día bajo la mirada de las autoridades alemanas de la ciudad de Dresden, por la misma persona a la que pedía una retracción por insultos racistas.

Las circunstancias que rodearon su muerte son chocantes, bajo cualquier parámetro.

Recibió 18 puñaladas dentro de los tribunales, a manos del hombre, un alemán de ascendencia rusa, a quien ella había acusado de racismo por llamarla terrorista y prostituta por llevar el velo, o hijab.

Los guardias de seguridad que corrieron a la escena del crimen dispararon contra su marido, que intentaba defenderla, confundiéndolo con el atacante. Se encuentra ahora en condición crítica.

Al-Cherbini estaba embarazada de tres meses, y su dramática muerte se produjo ante los ojos de su hijo de tres años.

Reclamos de islamofobia

Image caption El sepelio de al-Cherbini congregó a multitudes frente a la embajada alemana.

Para los egipcios, la mayoría de los cuales son musulmanes, es obvio que este crimen no es un crimen ordinario: Al-Cherbini fue asesinada por su condición de musulmana.

Su madre dijo a la prensa que su hija había pagado el precio de ser una musulmana orgullosa de su fe.

El martes, cuando se llevó a cabo su sepelio, manifestantes furiosos gritaron consignas contra Occidente por su brutalidad e islamofobia a las afueras de la embajada de Alemania en El Cairo.

Una joven que participó en la protesta dijo a la BBC: "Esto es islamofobia y nuestra sangre no es más barata que la de nadie".

"Esto es una cuestión de identidad. Dios nos hizo a todos iguales. Somos todos humanos, creados por el mismo Dios".

Los funcionarios alemanes aseguran que se trató de un incidente aislado y que la justicia actuará, pero no logran apaciguar la ira.

Muchos musulmanes se preguntan por qué se dejó que el acusado ingresara un cuchillo a la corte, y cómo pudo haber semejante falla de seguridad en un país moderno y eficiente como Alemania.

Detrás de estas preguntas subyace la sospecha de juego sucio: el trabajo de una oscura fuerza anti-islámica.

Otros están furiosos porque el asesinato de al-Cherbini no generó una respuesta adecuada por parte del gobierno alemán o el resto de Europa.

Pero el enojo también se ha dirigido contra el gobierno egipcio, al que acusan de no reaccionar con suficiente contundencia al asesinato -supuestamente motivado por prejuicios raciales- de uno de sus ciudadanos.

Image caption Los egipcios estaban convocados a manifestarse por su "mártir del velo" tras las oraciones del viernes.

El incidente deja en evidencia que Occidente tiene un claro problema de imagen en las sociedades predominantemente islámicas como la egipcia.

También que el tópico ""Islam bajo ataque" es recurrente.

De esto se aprovechan los activistas, en los medios y en la sociedad. Es un poderoso llamado para movilizar a las masas contra los regímenes pro-occidentales.

Y para algunos gobiernos, es una forma sencilla de crear una válvula de escape a los problemas locales, apuntando a enemigos externos.

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