Quién se queda con los recursos africanos

Pozo de petróleo abandonado en Nigeria
Image caption China necesita sobre todo el petróleo y los minerales africanos.

La visita de Barack Obama a Ghana delineará la política estadounidense en África, un continente marcado por las conflictivas relaciones con las potencias occidentales y en el que crece la influencia de China.

El mensaje de promoción de la democracia y el buen gobierno llega con el mejor embajador posible a África, el primer presidente afroestadounidense de Estados Unidos.

Las raíces africanas de la familia paterna de Barack Obama son la mejor carta de presentación en una región castigada por abusos y negligencias históricas de los poderes coloniales y por el desprestigio de regímenes que tampoco han logrado resolver los problemas endémicos del continente.

Pero detrás de las buenas intenciones y las declaraciones de principios, también están los intereses. Y los recursos naturales africanos, hidrocarburos y minerales, hoy están en la mira tanto de Occidente como de Oriente.

El avance chino

Según Antoni Castell, especialista en África de la Universidad de Barcelona, la entrada de China en África es una de las cuestiones fundamentales desde principios de siglo que demuestra que África ha dejado de ser un espacio "exclusivo" para Estados Unidos y Europa occidental.

Para Castell, el hecho de que China no haya tenido un papel colonial en África es crucial en esta relación.

"No ha entrado dando lecciones sobre democracia y derechos humanos y naturalmente eso tiene su parte negativa, y China tampoco ha tenido un papel fundamental en el mantenimiento de regímenes corruptos como fue Mobutu en el pasado, o los regímenes cercanos a Francia", dice el experto catalán.

Aunque también señala que sí tiene relaciones estrechas con dos de los regímenes más cuestionados por Occidente, como son el de Robert Mugabe, en Zimbawe, y el de Omar al Bashir, en Sudán.

"China está muy presente en países que tienen grandes recursos, como Angola, que es su principal proveedor de petróleo, Guinea Ecuatorial, Nigeria, Chad, Sudán, Gabón y en países productores de minerales como Zambia y la República Democrática del Congo", dice el especialista de la Universidad e Barcelona.

Cooperación pragmática

Image caption La primer visita africana de Obama como presidente delineará la política estadounidense hacia el continente.

Con el desembarco de empresas estatales en el área de la construcción de obras públicas y la inversión en la explotación de hidrocarburos, China se ha convertido en el tercer socio comercial de África detrás de EE.UU. y la Unión Europea, con proyecciones de superarlos en el próximo año.

Una de las claves del crecimiento de la presencia china es la cooperación pragmática, algo que, como apunta Castell, hace que China respete la soberanía de los estados y no interfiera en los asuntos internos más allá de las cuestiones comerciales que les unen.

Porque no sólo los recursos naturales interesan a China, sino también el acceso a un gran mercado en el que ubicar su ingente producción industrial.

"China puede ofrecer a los países africanos no sólo buenas condiciones de créditos, sorteando así las imposiciones de los organismos internacionales de crédito, sino también productos de primera necesidad básicos para los africanos", añade Castell.

Todo por hacerse

Pedro Nueno, de la Escuela Internacional de Negocios China-Europa, ofrece otra perspectiva de la influencia china en África.

"Hay empresas haciendo carreteras o presas para producir electricidad (...) se están poniendo antenas para conectar a la gente por el teléfono móvil, se están haciendo viviendas, hospitales, universidades, escuelas, lo básico".

"También se vuelven a explotar minas que habían estado en explotación en tiempo coloniales y después se dejaron de explotar porque no había capacidad de gestión. Allí lo que hace falta es gente que venga a hacer cosas, está todo por hacerse, sean estadounidenses, europeos o chinos".

En cuanto a las críticas sobre la poca preocupación de China en relación a los Derechos Humanos, Nueno apunta: "Hay que pensar que en China hay 1.300 millones de personas de los cuales se ha conseguido, con un crecimiento constante durante 30 años, sacar a cientos de millones de la miseria. Y esto para el país es la prioridad. Hay que entender que otros países inician guerras y hacen otras cosas fuera de sus fronteras, con mucha democracia, y China no se mete en esos líos".

El interés de EE.UU.

Angel Alfaro, profesor del Instituto de Promoción de Estudios Sociales con sede en Pamplona, sostiene que indudablemente Estados Unidos está interesado en el petróleo africano, especialmente en el que proviene de los países de África Occidental.

Pero también añade el analista que Estados Unidos compite sobre todo por razones estratégicas de lucha contra el terrorismo, algo que continúa el camino iniciado por George W. Bush.

Intereses estratégicos y exigencias democráticas se combinan para dar forma a lo que se espera será una nueva política estadounidense en África.

La buena imagen de Obama en el contiente puede ayudar a cambiar la percepción que tienen los africanos de Occidente, pero harán falta hechos concretos que comiencen a enmendar los errores históricos.

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