¿Hablar con el enemigo en Afganistán?

Soldado británico en Afganistán.
Image caption La fuerza internacional de la OTAN, la ISAF, tiene 64.500 efectivos, 9.000 de los cuales son británicos.

¿Pragmatismo? ¿real politik? ¿Experiencia? Cualquiera que sea la explicación, el gobierno británico abrió al más alto nivel la posibilidad de dialogar con facciones del grupo Talibán, su némesis en Afganistán.

La propuesta fue hecha por el ministro de Asuntos Exteriores, David Milliband, quien habló de la necesidad de una estrategia política que incluya el diálogo con los talibanes moderados como vía para solucionar el conflicto en Afganistán.

Este lunes, el canciller británico pronunció un discurso en la sede de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Bruselas, sobre la necesidad de una estrategia política de los aliados y la comunidad internacional en el país asiático.

Un planteamiento político que prevé la existencia de un gobierno afgano sólido y la negociación con los sectores moderados de los talibanes como puntos clave.

"Incentivos y sanciones"

"Sólo si hay voluntad política, puede ponerse en marcha un conjunto de incentivos y sanciones en apoyo de la reconciliación y reintegración (de los insurgentes que abandonen la lucha)", apuntó el ministro.

El titular de Exteriores británico aseguró que el plan implicaría continuar la lucha militar contra los talibanes radicales de manera "implacable" y a la vez ofrecer alternativas de incorporación a la vida civil y política a los militantes de base.

"El gobierno debe desarrollar iniciativas efectivas sobre el terreno para ofrecer una alternativa al 'luchar o luchar' a los miembros de a pie de la insurgencia", señaló el ministro.

Sin embargo, según Milliband, para comenzar a aplicar esa estrategia, será necesaria la celebración con éxito de las elecciones generales afganas el próximo 20 de agosto.

"Estamos en una encrucijada para la historia de Afganistán y nuestro trabajo aquí. Las elecciones del 20 de agosto tienen que ser creíbles e incluyentes", indicó Milliband.

Cuestionamientos

Image caption David Milliband pronunció su discurso ante diplomáticos y periodistas en la sede de la OTAN.

Algunos analistas cuestionan la novedad y efectividad de las ideas de "reconciliación" y "reintegración" con los talibanes.

"Algunos argumentan que es difícil convencer a los talibanes de que dejen las armas cuando todavía tienen la sensación de que están ganando militarmente", sugirió el corresponsal de Defensa y Seguridad de la BBC, Rob Watson.

"Durante algunos años tanto el gobierno afgano como sus socios internacionales intentaron llegar a varios grupos insurgentes con resultados muy diversos. Parte del problema fue cómo identificar a aquellos insurgentes con los que la reconciliación es posible, además de quién debería acercarse a ellos y cómo", añadió Watson.

Sin embargo, otros recuerdan que precisamente la experiencia del gobierno británico en Irlanda del Norte muestra la importancia de hablar con el enemigo, así se le considere "terrorista".

Los objetivos marcados por David Milliband este lunes están en consonancia con la estrategia a seguir en el país asiático planteada por la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, en la última cumbre sobre Afganistán celebrada en La Haya, Holanda, el pasado mes de marzo.

"Debemos apoyar los esfuerzos del Gobierno afgano para separar los extremistas de Al Qaeda y los talibanes de aquellos quienes quieren salir de esa convicción pero sin desesperar. Se les debería ofrecer una honorable manera de reconciliación y reintegración dentro de una sociedad en paz, siempre que quieran abandonar la violencia, romper con Al Qaeda, y apoyar la constitución", aseguró Clinton en aquella ocasión.

Esta sintonía entre los Estados Unidos y el Reino Unido fue subrayada esta mañana por Richard Holbrooke, representante especial de los Estados Unidos para Afganistán y Pakistán.

"Richard Holbrooke dijo que David Milliband y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, estaban planteando los mismos puntos: que la sociedad afgana tiene espacio para aquellos que estén preparados para abandonar a los talibanes y a al-Qaeda, dejar las armas y participar en la vida política", informó desde Kabul la periodista de la BBC, Lyse Doucet.

Situación delicada

En cierto modo, las declaraciones del titular británico de Exteriores, pronunciadas ante un público de diplomáticos y periodistas, recogen el testigo de Clinton, pero llegan en un momento especialmente delicado para las tropas británicas en el país asiático.

Desde el inicio de la importante ofensiva militar contra los talibanes en las provincias del sur del país a principios de julio, 19 militares británicos murieron en el país asiático, lo que hace un total de 188 víctimas mortales británicas desde octubre de 2001.

Este hecho reavivó el debate en el Reino Unido sobre la presencia británica en Afganistán.

"El discurso de Milliband refleja claramente los esfuerzos del gobierno británico por explicar su política en aquel país a la luz de las recientes pérdidas militares que alzaron críticas sobre la financiación del conflicto y levantaron escepticismo sobre si es una guerra en la que vale la pena luchar", subrayó el Rob Watson.

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