Comercio: EE.UU. y China bailan al mismo son

Timothy Geithner y Wang Qishan
Image caption Algunos analistas advierten que detrás de las declaraciones conciliadoras persisten las diferencias.

Estados Unidos y China se han comprometido a combatir el proteccionismo, dijo el secretario del Tesoro de EE.UU., Timothy Geithner, tras dos días de conversaciones al más alto nivel.

Según afirmó, ambos países comparten el interés de que el comercio se mantenga "libre y reglamentado".

Geithner hizo estas declaraciones luego de reunirse con el vicepresidente de China, Wang Qishan, en Washington.

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, indicó además que ambos países coinciden en el objetivo de impedir que Irán acceda al poderío nuclear.

"China comparte nuestra preocupación de que China se convierta en una potencia con armas nucleares. Los chinos perciben como nosotros su poder de desestabilizar Medio Oriente y el Golfo", dijo.

Tras las rondas de Diálogo Estratégico y Económico, como se denominó el encuentro, Geithner dijo a la prensa: "Estados Unidos y China son los grandes beneficiarios del sistema comercial global, y comparten el interés en que el comercio se mantenga libre y regulado".

Geithner dijo que las conversaciones concluyeron con el compromiso de China de incentivar su comercio interno y reducir la dependencia de las exportaciones a los mercados estadounidenses.

Por su parte, EE.UU. prometió reforzar sus controles financieros.

El gobierno estadounidense ya ha pedido al congreso que exija a los bancos mantener niveles más altos de encaje -los fondos mínimos que deben tener en reserva para garantizar la solvencia en caso de inestabilidad financiera-, y así evitar defaults y reforzar el sistema financiero.

Dólares y miedo

La corresponsal de la BBC en Nueva York Caroline Hepker dice que el tono de las conversaciones indica que tanto China como EE.UU. reconocen la necesidad de que su interdependencia sea menos conflictiva y más colaborativa.

Ambos países admiten que son pareja en el baile económico, dice, y saben que la única forma de avanzar es a través del diálogo.

Mientras EE.UU. y China parecen reconciliados ante el público, las diferencias permanecen, según algunos analistas.

A China le preocupa particularmente el valor del dólar.

Pekín cuenta con las mayores reservas del mundo de deuda estadounidense: más de US$800.000 millones solamente en bonos.

China teme que los paquetes de estímulo del gobierno de Obama disparen la inflación en EE.UU., lo que acarrearía la depreciación del dólar y desvalorizaría los títulos en su poder.

"Como país que emite una de las monedas más corrientes en las reservas mundiales, EE.UU. debería equilibrar correctamente la disponibilidad de dólares en el mercado interno y el mercado global en su conjunto", dijo Wang Qishan el martes.

Mientras, los fabricantes estadounidenses continúan quejándose de que no pueden competir con los chinos, y acusan a Pekín de depreciar el yuan a propósito para volver más accesibles sus exportaciones.

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