Rumbo al sur, la ruta del tráfico humano

Inmigrante en un tren en Sudáfrica (foto archivo)
Image caption Los inmigrantes gastan al menos US$1.700 en sobornos y pagos a traficantes.

Más de 30.000 africanos del centro y este del continente cruzan cada año la frontera europea de forma ilegal. Una cifra pequeña si se compara con los hasta 70.000 somalíes, etíopes o keniatas que anualmente cruzan sin papeles la frontera de Sudáfrica. Son datos oficiales que evidencian el creciente problema del tráfico humano interno en África.

Una investigación de la BBC revela cómo el contrabando de personas dentro del continente se está convirtiendo en un negocio multimillonario. Las guerras y represiones políticas obligan a miles de personas a escapar a Sudáfrica gastando fuertes sumas en sobornos a autoridades y traficantes

"La policía recibe dinero, funcionarios de inmigración reciben dinero, taxistas reciben dinero", le dijo un policía sudafricano al corresponsal de la BBC, Brian Hungwe.

¿Cuánto dinero reciben? "Todo depende del traficante", cuenta este funcionario que no quiso ser identificado. "En Etiopía tienen un traficante, en Kenia tienen otro, en Tanzania... en Mozambique no hay muchos, pero hacia Zimbabue sí los hay".

Para la investigación Brian Hungwe viajó desde Kenia a Sudáfrica, la misma ruta que con frecuencia hacen a pie miles de africanos. "Estuvo claro que funcionarios de inmigración en cada frontera de todo el camino estaban dejando pasar a las personas a cambio de dinero", explica el corresponsal de la BBC.

Fenómeno en auge

El tráfico humano es un fenómeno en auge en África occidental. Se ha convertido en un negocio lucrativo para redes bien coordinadas que se benefician de somalíes y etíopes desesperados por salir de su país.

La conversación del policía con la BBC también reveló que en el aeropuerto de Zimbabue incluso hay ventanillas especiales para este tipo de contrabando. "Los funcionarios de inmigración hacen la vista gorda si los documentos de viaje no están en orden", informó Hungwe.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) realizó un estudio sobre el fenómeno del tráfico humano desde el cuerno de África hacia el sur. Estima que entre 20.000 y 70.000 personas realizan la ruta cada año.

"En el estudio entrevistamos a cientos de inmigrantes y de personas involucradas en el contrabando, como traficantes, autoridades... y les preguntamos cuánto paga la gente", le explicó a la BBC Tal Raviv, coordinadora de la investigación. "Pudimos estimar que la cantidad normalmente está entre US$1.700 y US$2.000; es lo que cada inmigrante tiene que gastar".

Si multiplicamos la mínima cantidad de dinero que se paga por 20.000 personas, estaríamos hablando de un negocio de US$34.000.000 al año.

Esto no incluye los gastos extra que según Raviv surgen en el camino, "cuando son robados una y otra vez, cuando el soborno es mayor o simplemente cuando el contrabandista les dice que quiere más dinero".

"No puedo determinar (exactamente) cuánto dinero está haciendo esta industria", señaló Raviv.

"La policía no dice nada"

En su camino de Mozambique a Zimbabue Brian Hungwe pasó a tres grupos de somalíes y etíopes que se dirigían a la capital zimbabuense, Harare. "Recorrieron largas distancias, cruzando seis fronteras, algunas veces a pie por la noche y otras escondidos en contenedores de camiones".

Después de cruzar la frontera, Hungwe aprovechó para hablar con uno de estos inmigrantes. A pesar de no tener pasaporte pasó sin problemas el puesto de control. "La policía no dice nada", le dice el hombre. Otros inmigrantes le contaron que además del pago, el largo viaje y las noches de desvelo, algunos incluso son víctimas de abusos sexuales.

"Estaban hambrientos y exhaustos, pero decididos a seguir adelante y llegar a la capital", cuenta el corresponsal de la BBC, quien tres días después los reencontró allí. Una semana más tarde, ya estaban camino a la meta: Sudáfrica.

"Hemos arrestado a mucha gente responsable de abrir el paso a estas personas hacia Sudáfrica", le dijo a la BBC Tina Golden, portavoz de la Interpol en ese país.

Golden reconoce que el contrabando de inmigrantes es uno de los grandes problemas en Sudáfrica. "Casi todos los meses hay extradiciones a sus países de origen porque entran con documentación ilegal. Se ha arrestado a policías y personal de inmigración casi a diario, porque nosotros tenemos unidades contra el tráfico".

Pero los salarios de funcionarios no son competitivos con lo que ofrecen contrabandistas. "Esto sin mencionar que la corrupción es un estilo de vida a lo largo de la ruta del tráfico humano", explicó Hungwe.

Para tener otra idea de cuan lucrativo es este negocio, hasta la OIM admite que el contrabando de personas es una situación donde todos ganan. Autoridades corruptas y contrabandistas se benefician, mientras que la mayoría de los inmigrantes del cuerno de África cumplen su objetivo de terminar en Johannesburgo.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.