Endurecen ruta a la ciudadanía británica

Pasaporte británico
Image caption La ruta hacia el pasaporte británico para los ciudadanos de fuera de la UE se hace más larga.

En los últimos tiempos el gobierno del Reino Unido ha endurecido los controles migratorios y ha hecho más dificíl a los inmigrantes de fuera de la Unión Europea (UE) la obtención de la ciudadanía británica.

Una ley aprobada el 22 de julio estableció que los inmigrantes "deben ganarse" la ciudadaníapagando impuestos, aprendiendo inglés y respetando la ley. Ahora se añadiría, según una propuesta presentada este lunes, un sistema de obtención de puntos.

La "mala conducta" va a ser castigada, mientras que el desarrollo de ciertas habilidades profesionales será recompensado, según la propuesta que el gobierno puso a consulta pública.

Hasta ahora bastaba que un inmigrante trabajara cinco años en el país para obtener casi de manera automática la ciudadanía.

En el futuro lo que se va a otorgar es una especie de "ciudadanía a prueba" hasta que la acumulación de puntos lleve a la ciudadanía completa. Este proceso extra podría durar de uno a cinco años más.

Puntos malos y buenos

Los aspirantes a tener un pasaporte británico en sus manos serán evaluados en diversos rubros y ganarán puntos si demuestran sus contribuciones económicas, hacen trabajo voluntario, desarrollan habilidades profesionales acordes con las necesidades económicas del país y logran un nivel importante de inglés.

"Quienes apoyan el nuevo plan dicen que pone un vínculo mucho más claro entre la ciudadanía y las necesidades económicas del Reino Unido", señaló Janet Barrie, de la BBC.

Los puntos también podrían perderse si el aspirante incumple la ley o, incluso, como admitió a la BBC Phil Woolas, ministro del Interior británico, aunque no la incumpla.

La participación en protestas contra la guerra podría poner en riesgo el puntaje, aun cuando no es una actividad ilegal.

"Esto es lo que Estados Unidos hace, es lo que Francia hace, es lo que otros países hacen, y nosotros pensamos que deberíamos hacer lo mismo", dijo Woolas a la BBC.

Críticos de la propuesta oficial señalaron que el derecho a protestar es un atributo clave de ser británico, y, por tanto, es contradictorio que se pida no ejercer ese derecho a quienes no tienen aún la ciudadanía.

Inmigrantes no europeos ya se ven sujetos a un sistema de puntos, introducido el año pasado, el cual les permite entrar al Reino Unido sólo si tienen la capacitación profesional que la economía británica necesita.

Analistas señalan que el gobierno británico busca con estas medidas controlar el crecimiento de la población y aliviar tensiones raciales en un contexto de pérdidas de puestos de trabajo en diversas industrias del país.

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