Violencia en el camino de las urnas

Policía afgano en el lugar del atentado
Image caption El auge de la violencia se registra a pocas semanas de las elecciones afganas.

Al menos 12 personas murieron y unas veinte resultaron heridas tras el estallido de una bomba en la ciudad de Herat, en el oeste de Afganistán, cuando faltan menos de tres semanas para las elecciones presidenciales y provinciales y en medio de un aumento de la violencia en el país.

El nuevo secretario general de OTAN, Anders Fogh Rasmussen -quien comenzó su mandato este lunes- declaró en Bruselas que frenar esa escalada de la violencia debe ser la prioridad de la alianza atlántica y que incluso no se descartan conversaciones con miembros moderados del movimiento Talibán.

Se estima que el objetivo del atentado en Herat era un jefe de la policía local, quien resultó herido.

La mayoría de los muertos fueron policías, aunque también hubo civiles, entre ellos una mujer y un niño, de acuerdo con agencias de noticias.

La bomba fue colocada en un depósito de basura y activada por control remoto en el momento en que pasaba una patrulla de la policía, según fuentes de seguridad.

Herat se había mantenido relativamente en calma en los últimos meses, lo cual había propiciado el desarrollo de obras de reconstrucción, informa el corresponsal de la BBC en Kabul, David Loyn.

El periodista dice que Herat es una ciudad de importancia estratégica en el paso de mercancías y bienes importados desde Irán.

OTAN

Refiriéndose a la violencia en Afganistán el nuevo secretario general de la OTAN abogó por un cambio de estrategia y reconoció la necesidad de la cooperación civil en la lucha contra la insurgencia.

El ex primer ministro de Dinamarca manifestó durante su primera rueda de prensa que hay "grupos (del movimiento Talibán) con los que se puede hablar".

Fogh Rasmussen aseguró que la guerra en Afganistán (junto con el mejoramiento de las relaciones con Rusia) debe ser la prioridad de la alianza.

"Vamos a permanecer en Afganistán el tiempo que sea necesario", remarcó.

Civiles

El ataque de este lunes en Herat sigue a un fin de semana en el cual murieron nueve soldados, la mayoría estadounidenses.

Los más recientes ataques contra militares continúan una tendencia al alza en los atentados contra efectivos de las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos, explica el corresponsal de la BBC.

Con al menos 71 bajas, julio fue el mes con más soldados extranjeros muertos desde el derrocamiento del régimen talibán en 2001.

Pese a todo, según Naciones Unidas, los civiles afganos siguen siendo las principales víctimas de la violencia.

La ONU señala que en los primeros seis meses del año, más de 1.000 civiles perdieron la vida, lo cual representa el 24% más que durante el mismo período de 2008.

El movimiento Talibán y otros grupos insurgentes fueron responsables del 59% de esas muertes, asegura un informe de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas.

El 30,5% murió en operaciones lanzadas en conjunto por las tropas de la coalición internacional.

El mes pasado la coalición extranjera desplegó una ofensiva en la provincia de Helmand, en el sur del país, un tradicional bastión del Talibán.

Estados Unidos y sus aliados han aumentado el número de soldados en un intento de garantizar la seguridad en los días previos a las elecciones del 20 de agosto próximo.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.