China: furia por envenenamiento de niños

Niño chino en tratamiento
Image caption Al menos 600 niños tienen cantidades excesivas de plomo en la sangre.

Este lunes, cientos de personas enfurecidas irrumpieron en una planta de zinc y plomo en la provincia noroccidental china de Shaanxi a las que las autoridades acusaron este fin de semana de causar envenenamiento a más de 600 niños.

Los residentes rompieron una valla de 300 metros, entraron al recinto y destruyeron vehículos hasta que la policía llegó para restablecer el orden.

Los análisis científicos de residuos revelan la responsabilidad de la empresa en el envenenamiento de los menores, según fue anunciado el domingo por las autoridades chinas.

Un cuarto de los niños envenenados tuvo que ser hospitalizado.

Desde 2006, cuando abrió la fundición Dongling, eran claros los riesgos, por lo que al planta tenía un programa a tres años para la reubicación de la población que vivía en un radio de 500 metros.

Pero el proyecto no se cumplió. Sólo se han reubicado a 156 familias, del total de 581 que residen en el área.

Al conocerse los primeros casos de intoxicación, las autoridades ordenaron el cierre de la fundición y dijeron que acelerarían la reubicación de los pobladores.

Sin embargo, los habitantes temen que sus nuevas casas no están aún suficientemente lejos de la planta para prevenir que los niños caigan enfermos.

Fuente de tensión

La fundición es propiedad del grupo Dongling, una de la compañías privadas más grandes de la provincia. No se ha dicho nada acerca de si la firma o sus ejecutivos serán sancionados por el envenamiento, señala Quentin Sommerville, de la BBC, desde Pekín.

Image caption No se sabe si la empresa será sancionada.

En un país donde muchas familias tienen un solo hijo o hija, la contaminación medioambiental es fuente cada vez más extendida de tensión y protesta, sobre todo en poblaciones en riesgo, apodadas por los medios locales como "villas de cáncer".

La acelerada expansión económica y la presión para lograr metas de desarrollo ha llevado algunas veces a que los aspectos de seguridad y del cuidado del medio ambiente sean ignorados.

El plomo es un metal tóxico que puede contaminar el aire y el agua. Puede causar daños al sistema nervioso y, en casos extremos, la muerte. Los niños que más riesgo corren son los menores de 6 años.

El año pasado una movilización forzó al gobierno a cambiar sus planes para construir una fábrica de químicos en la ciudad costera de Xiamen.

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