"Yo fui la última ministra de Irán"

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, ha propuesto a varias mujeres para integrar el gabinete de su nuevo gobierno, que -de ser confirmadas- podrían convertirse en las primeras ministras desde la Revolución Islámica de 1979.

Mahnaz Afkhami fue la última mujer que formó parte de un gobierno iraní antes del advenimiento del actual régimen.

Bajo el gobierno autocrático y pro Occidental del Shah, se desempeñó como ministra para Asuntos de la Mujer entre 1976 y 1978.

Cuando sobrevino la revolución, huyó al exilio y actualmente vive en Estados Unidos.

"Yo estaba en uno de los primeros grupos en ser acusados de 'corrupción terrenal' y 'desafío a Dios'. Figuraba en la lista negra, de modo que tuve que abandonar el país", cuenta Afkhami a la BBC.

Aun así, tuvo mejor fortuna que otra mujer ministra, Farrokhroo Parsa.

"Ella fue ejecutada. Se quedó en Irán y la mataron", recuerda con pesar.

Parsa había sido ministra de Educación, cargo que dejó de desempeñar ocho años antes de la revolución.

Tanto ella como Afkhami lucharon abiertamente por los derechos de las mujeres en Irán, tanto dentro del gobierno como fuera de él.

Esto era algo que no agradaba a los elementos más conservadores de la nueva república.

"Numerosas mujeres participaron en la revolución y muchas de ellas ejercieron presión para lograr más derechos, más libertad y más igualdad", explica Afkhami.

"Fue una gran decepción cuando el régimen comenzó a revertir las conquistas que se habían logrado".

Prostitución

Después de 1979, muchos de los derechos otorgados a las mujeres por el Shah fueron abolidos. La orden fue que se revocaran aquellas normas que contravenían la estricta ley islámica o sharia.

Image caption Parsa fue ejecutada tras ser acusada de "prostitución".

Se instauró la poligamia y, más visiblemente, el uso de la hijab (o velo) se volvió obligatorio en espacios públicos.

Los padres divorciados obtuvieron automáticamente la custodia de los hijos mayores y se prohibió la designación de juezas.

Hubo protestas masivas para impedir este retroceso de los derechos femeninos, pero las mujeres que participaron en ellas, como Parsa, fueron consideradas como una amenaza para la república.

La ex ministra de Educación fue acusada de "prostitución" y ejecutada el 8 de mayo de 1980.

Según Afkhami, el líder espiritual de la revolución, el ayatolá Jomeini, consideraba que cualquier participación política de las mujeres equivalía a prostituirse.

Tres décadas después, la ex ministra afirma que los derechos femeninos continúan siendo una fuente de conflicto interno.

"En los últimos 30 años, la situación de las mujeres ha estado en el centro del debate en Irán: su papel, su posición, lo que visten, cómo actúan".

"Ha sido extraordinaria la cantidad de energía, tiempo y recursos que la República Islámica ha invertido para que las mujeres lleven el velo de forma correcta, dejen de maquillarse y se mantengan separadas de los hombres", completa.

Nueva generación

De todos modos, Afkhami está convencida de que las iraníes acabarán triunfando.

"No me cabe ninguna duda de que las mujeres saldrán ganando, simplemente porque la ideología arcaica del régimen está en contra de la historia", opina.

"La historia se mueve en una dirección muy diferente. La gente está consciente de lo que está ocurriendo a su alrededor; las personas interactúan y sus aspiraciones se encuentran en otra parte".

Sin embargo, es poco probable que las mujeres propuestas para el nuevo gabinete de Ahmadinejad impulsen una agenda acorde a la de Afkhami.

Fatima Ajorlou (la escogida para el ministerio de Bienestar y Seguridad Social), Marzieh Vahid Dastjerdi (Salud) y Sousan Keshavarz (Educación) son conservadoras de línea dura.

Sus nominaciones deben ser aprobadas por el Parlamento antes de que puedan asumir sus cargos.

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