Giro político histórico en Japón

Yukio Hatoyama.
Image caption Yukio Hatoyama, candidato del Partido Democrático de Japón podría ser el nuevo primer ministro.

Las encuestas al cierre de los colegios electorales apuntan a que el hasta ahora opositor Partido Democrático de Japón (PDJ) habría obtenido una victoria aplastante que pondría fin al gobierno casi hegemónico de más de 50 años del Partido Liberal Democrático (PLD).

Según el canal de televisión japonés NHK TV, el PDJ habría obtenido 300 de los 480 asientos de la cámara baja.

De confirmarse este vuelco electoral, el conservador PLD, del actual primer ministro Taro Aso, que gobernó el país desde 1955 salvo por un breve lapso de 11 meses en 1993, abandonaría el poder.

El candidato del vencedor PDJ, Yuko Hatoyama, dijo que los resultados de las elecciones suponen una "revolución".

Hatoyama, de 62 años, aseguró que la gente "está harta" del partido gobernante.

Por su parte, el primer ministro japonés dijo que asume la responsabilidad por la derrota y que dejará la dirección de su partido.

Promesas de cambio

A lo largo de la campaña, Yuko Hatoyama prometió prestar más atención a los problemas de los trabajadores y los consumidores.

Una promesa que caló en un electorado cansado y pesimista ante la peor recesión de los últimos 60 años y los índices de desempleo más elevados desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

"El resultado de las elecciones es una inversión sorprendente de los destinos de los principales políticos japoneses. El que casi seguro se convertirá en primer ministro, Yukio Hatoyama, prometió mayor protección social, poner freno a la que él denomina todopoderosa burocracia y buscar unas relaciones más equilibradas con Estados Unidos", apuntó desde Tokio el corresponsal de la BBC, Roland Buerk.

Hatoyama, que procede de la clase adinerada del país, es nieto del fundador de la compañía de neumáticos Bridgestone y, paradójicamente, su otro abuelo fue primer ministro con el PLD, partido al que Hatoyama acaba de desbancar del poder.

Tras el cierre de los colegios electorales Hatoyama dijo: "No seremos arrogantes y escucharemos al pueblo".

"La gente está enfadada con los políticos y con la coalición gobernante. Sentimos que la gente quería un cambio", añadió.

Nuevo paisaje político

Image caption El hasta ahora primer ministro, Taro Aso, podría ser el gran perdedor de las elecciones.

Los resultados provisionales que se están manejando –los datos oficiales no se harán públicos hasta el lunes a primera hora- sugieren un cambio radical.

En el nuevo paisaje político japonés, el PLD -que hasta ahora ostentaba 303 parlamentarios frente a sólo 112 del PDJ- quedaría relegado por primera vez en la historia democrática del país a un papel secundario en el parlamento.

"Nuestros sondeos a boca de urna indican que el PDJ podría obtener más de 300 escaños, lo que supone una amplia mayoría", comentó el presentador del noticiero del canal de televisión NHK.

Estas encuestas fueron realizadas momentos después de que concluyeran las votaciones, a las ocho de la tarde hora local (11:00 horas GMT), a partir de una muestra de cerca de 400.000 votantes.

En caso de confirmarse la aplastante victoria de la oposición, Japón tendría un nuevo gobierno en las próximas semanas.

La asistencia a las urnas se habría situado justo por debajo del 50%, siendo algo inferior a la registrada en las elecciones de 2005, cuando venció el carismático Junichiro Koizumi, del PLD.

Elección "histórica"

El gobierno de Estados Unidos calificó las elecciones japoneses de este domingo de "históricas".

"Esperamos que la fuerte alianza entre EE.UU. y Japón (...) seguirá floreciendo", señaló la Casa Blanca.

Según el corresponsal de la BBC, Roland Buerk, Hatoyama tendrá poco tiempo para saborear su victoria.

Las elecciones para la Cámara Alta están previstas para el próximo año, y el PDJ debe conservar la mayoría que obtuvo en 2007 para poder llevar adelante su agenda política.

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