Apelan "refugio" otorgado a sudafricano

Jason Kenney, ministro de inmigración de Canadá (foto cortesía del sitio de internet del gobierno de Canadá)
Image caption El ministro de Inmigración de Canadá consideró que el caso debe ser revisado por la justicia.

El gobierno de Canadá apeló la concesión del estatus de refugiado otorgado a un hombre blanco, oriundo de Sudáfrica, después de que las autoridades de Pretoria protestaran por la medida.

Esa decisión adoptada por la Junta de Inmigración y Refugiados canadiense había sido calificada de “racista” por el gobernante Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés).

La controversia surgió después de que el sudafricano Brandon Huntley solicitara la ayuda canadiense, alegando haber sufrido varios ataques –incluidas tres puñaladas – que se habrían producido por motivos raciales.

Tras la queja sudafricana, el gobierno de Canadá consideró “prudente” elevar el caso para que sea examinado por una autoridad judicial superior, informó Alykhan Velshi, vocero del ministro de Inmigración, Jason Kenney.

"Discriminación"

El abogado de Huntley, Russel Kaplan, le dijo a la BBC que el asilo fue otorgado no sólo por la violencia, sino también por discriminación porque como hombre blanco tenía dificultades para conseguir trabajo.

“La gran pregunta es: ¿fueron delitos comunes o tenían motivaciones raciales? Y hay pruebas de que no fue sólo una víctima de la delincuencia, sino que hubo componentes raciales en esos incidentes”, destacó.

Por su parte, el vocero del ANC, Brian Sokutu, afirmó que el caso ha empañado la imagen de Sudáfrica.

En diálogo con la BBC, Sokutu aseguró que el presidente, Jacob Zuma, está comprometido con la lucha contra la delincuencia en Sudáfrica, donde se registra una tasa anual de 18 mil homicidios, pero no por motivos raciales.

“Estamos comprometidos con la creación de un entorno estable y seguro para todos los sudafricanos, independientemente del color de piel. Pensamos que relacionar la delincuencia con las pertenencia racial sólo puede servir para dividir a la nación sudafricana”, destacó.

Heridas que no cierran

El racismo sigue siendo un tema sensible en Sudáfrica, 15 años después del fin del régimen de segregación conocido como Apartheid.

Desde entonces, cientos de miles de sudafricanos blancos han dejado el país por el aumento de la delincuencia y por la dificultad para encontrar trabajo.

En las calles de Johannesburgo, las opiniones están divididas.

“Atacan porque creen que tú tienes algo que ellos quieren”, opinó Diketso Lekhelebane.

“Todavía existe la creencia de que los blancos tienen dinero todo el tiempo, tal vez por eso son atacados”, agregó.

“Como sudafricana blanca entiendo y respaldo los programas de acción afirmativa (del gobierno), pero como madre me preocupa el futuro de mis hijos y qué tipo de trabajo conseguirán”, le dijo a la BBC la docente universitaria Tracey McKay.

Los blancos aún dominan la mayor parte de la economía africana con niveles de vida superiores al de otros grupos raciales.

Sin embargo, algunos se quejan de que están siendo privados de los puestos de trabajo ofrecidos por los programas oficiales de acción afirmativa.

El gobierno, en cambio, sostiene que eso es necesario para ayudar a la mayoría negra a recuperarse de los años de discriminación bajo el régimen del apartheid.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.