Japón: llegó el turno de Hatoyama

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Image caption Hatoyama pretende prestar especial atención a los trabajadores.

En una votación insólita en más de medio siglo, el parlamento japonés no eligió a un liberal como primer ministro. Este miércoles, Yukio Hatoyama, ganador de las últimas elecciones niponas, se convirtió oficialmente en el nuevo líder de un país lleno de desafíos.

El gabinete de Taro Aso, del Partido Liberal Democrático, renunció para dar paso a un nuevo gobierno, esta vez de centro izquierda. Los liberales se habían mantenido en el poder desde 1955, salvo en un breve lapso de 11 meses en 1993.

Hatoyama dijo estar listo para asumir el poder en un país que sufre un rápido envejecimiento de la población y pelea por salir de una brutal recesión: "Estoy emocionado por la posibilidad de cambiar la Historia", dijo el futuro primer ministro.

De hecho, su mera elección ya puede considerarse un hito en la tradición japonesa. Su holgada victoria electoral expulsó del poder a los burócratas del Partido Liberal, que dominaron la arena política desde la Segunda Guerra Mundial, dijo el corresponsal de la BBC en Tokio, Roland Buerk.

¿Efectivo, pero agotado?

"La gente se había cansado del antiguo sistema, que fue muy efectivo a la hora de convertir a Japón en un país muy rico, en una nación muy importante", dijo Phil Deans, profesor de la Universidad de Temple, en Tokio.

"Pero este gobierno había llegado al límite, se había llegado al fin del desarrollo lógico que apuntaló el Japón de la posguerra", añadió.

Image caption Para muchos, tras más de 50 años de gobierno liberal se hacía imprescindible un cambio.

"El problema ahora es que es tiempo de reformas, todo el mundo está de acuerdo en que el cambio será bueno... ¿Pero hacia dónde va Japón luego? ¿Cuál será el siguiente modelo?", se preguntó Deans.

Hatoyama asumió como primer ministro con la promesa de incrementar la seguridad social, aunque no dio detalles de cómo lo hará.

A lo largo de la campaña, dijo que prestaría más atención a los problemas de los trabajadores y los consumidores.

También pretende ser más firme ante el principal aliado del país: Estados Unidos.

Sin embargo, las encuestas sugieren que mucha gente no votó a los demócratas por sus promesas electorales, sino por ansias de cambio.

Nuevo rumbo

Image caption Japón espera expectante las primeras decisiones del nuevo gobernante.

A Keisuke Kurihara, un estudiante a punto de graduarse en la elitista Universidad de Tokio, ya le espera un trabajo como diplomático para cuando termine sus estudios. Pero incluso él sentía la necesidad de un nuevo rumbo.

"Quiero que (los gobernantes del Partido Democrático) nos enseñen cuál es su visión de Japón lo antes posible. Nos enfrentamos a grandes problemas, como el envejecimiento más rápido de todo el mundo y una creciente deuda nacional", contó.

"Son problemas con los que habrá que lidiar en las próximas décadas", advirtió. Y, como explicó nuestro corresponsal, a Hatoyama le llegó la hora de ocuparse de ellos.

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