Tifón arrasa norte de Filipinas

Residentes afectados por la inundaciones en la provincia de Rizal, al este de Manila, 3 octubre 2009
Image caption Partes de Manila están inundadas pero las zonas más afectadas están en el norte del país.

El tifón Parma tocó tierra en el extremo noreste de Filipinas, matando al menos a cuatro personas y causando devastación en su paso.

La tormenta arrancó postes de electricidad, árboles y techos a medida que arrasaba el noreste de la isla de Luzón.

Sin embargo, a medida que se aproximó se fue debilitando y alteró su curso hacia el norte, por lo que se prevé que la mayoría del país -incluyendo la capital Manila- evite una catástrofe.

La presidenta, Gloria Arroyo, había declarado el estado de calamidad nacional y ordenado a unas 33.000 personas que abandonen sus hogares por encontrarse en el camino que recorrerá la tormenta.

Varias naciones del sudeste asiático todavía están devastadas por el reciente paso del tifón Ketsana, que mató a casi 300 personas en las Filipinas en zonas cerca de Manila, y a más de 100 en Camboya, Laos y Vietnam la semana pasada.

Se espera que Parma toque tierra en la provincia de Aurora, cerca del extremo norte de la isla de Luzón, más tarde en el día.

Mientras, tal como apunta el corresponsal de la BBC en Manila, Simon Ponsford, Taiwán está ahora en alerta donde se espera que llegue el tifón cuando abandone Filipinas, y aldeas enteras ya han comenzado a ser evacuadas.

Inundaciones

Funcionarios dijeron que se trasladaba a 175 kilómetros por hora, por debajo de la velocidad que mantenía horas antes de 230 kilómetros por hora, pero aún cuenta con potencial de producir daños.

Se prevé que golpee regiones menos pobladas, sin afectar tanto a las áreas que circundan la capital, Manila, que se está recuperando de las inundaciones severas de la semana pasada.

A pesar de las relativamente buenas noticias, las autoridades filipinas advirtieron que la gente no vuelva demasiado rápido a las zonas que fueron evacuadas.

"Pido a los refugiados que planeen retornar a sus hogares que, por favor, no abandonen los centros de evacuación porque no podemos predecir al 100% lo que va a ocurrir en Manila durante la tormenta", declaró el secretario de Defensa, Gilbert Teodoro.

"Nos preocupan los efectos que pueda aparejar la caída de más lluvias en el trabajo de socorro que se está realizando en las áreas inundadas, ya que el nivel del agua puede elevarse de nuevo", añadió.

Armada lista

La Armada de Estados Unidos mantiene dos barcos anclados en la Bahía de Manila con material médico y cientos de soldados listos para ayudar en caso de que sea necesario.

“La previsión de tiempo es bastante mala en la parte norte de Luzón”, afirmó el almirante estadounidense, Timothy Keating.

“Creemos que la amenaza contra el centro de Manila es menor que contra la parte norte de Luzón”, agregó.

Partes del país cerca de Manila permanecen inundadas después de que Ketsana provocara precipitaciones equivalentes a las de un mes de lluvias en sólo 12 horas el sábado 26 de septiembre.

Cientos de miles siguen sin hogar en el centro y la periferia de Manila.

"Las agencias de asistencia internacionales y el gobierno todavía están lidiando con tamaña tarea que les dejó Ketsana", señala el corresponsal de la BBC en Filipinas Alastair Leithead.

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