¿Llevaba el Arctic Sea armas para Irán?

Arctic Sea
Image caption A los expertos les cuesta creer que el barco fue secuestrado por su cargamento maderero.

La voz de hombre grabada por el sistema de sonido del Arctic Sea se escuchaba calmada, incluso alentadora.

"Mi último puerto de parada fue Jakobstadt, Finlandia".

"¿Su destino, señor? ¿Bejaia? La mujer guardacostas preguntó en la estación de los acantilados de Dover, Inglaterra, frente al Canal de la Mancha.

"Correcto", respondió el hombre.

Pero el Arctic Sea nunca alcanzó Argelia.

Se trataba de la última conversación grabada en el barco, dos días antes de su desaparición a fines de julio pasado en medio de rumores de secuestro, tráfico de armas y de una conspiración internacional.

Tuve acceso a la primera copia de la llamada que hicieron los guardacostas de Dover al barco cuando comencé a sondear las muchas teorías sobre lo que pasó con la nave.

El carguero fue finalmente ubicado por la marina rusa el 28 de agosto a unos 483 kilómetros al oeste de Cabo Verde.

Ocho hombres quienes habrían abordado la embarcación cerca de Suecia fueron trasladados a una prisión en Moscú y acusados de piratería.

¿Encubrimiento?

Pero la versión oficial deja muchas preguntas sin respuestas.

¿Cómo se las arreglaron los presuntos piratas para operar en las altamente custodiadas aguas europeas? ¿Tomarían una carga de maderas, o había a bordo algo más lucrativo? ¿Por qué se rindieron sin pelear o sin recibir un rescate?

Montar un complot al estilo del novelista John le Carré es fácil. Pero no lo es tanto armar una teoría utilizando pruebas y evidencias.

Sobre la tripulación del barco pesa una orden que le impide hablar, y mis pedidos de entrevista a autoridades rusas no han llegado a buen puerto.

Estimuladas por un nivel de secretismo inusual incluso para Rusia, las especulaciones sobre el Arctic Sea abundan.

La que más atrapa es la planteada por una fuente de inteligencia israelí la cual le dijo a la BBC que Israel había advertido a Rusia que sabía lo que escondía el barco: misiles antiaéreos S-300 destinados a Irán.

Supuestamente Israel temía que esos misiles fuesen para proteger instalaciones nucleares que Irán estaría construyendo.

Así, la historia del secuestro sería un encubrimiento, como asegura la fuente, que le habría permitido a Rusia bloquear la entrega y quedar bien.

Con la negativa del ministerio ruso de Relaciones Exteriores de que hubiesen S-300 a bordo, Israel no diría nada más.

La historia es poco probable, pero no imposible. Examiné los hechos.

Barco normal

Antes de su último viaje, el Arctic Sea pasó tres meses en Kaliningrado para lo que sus dueños llaman mantenimiento de rutina.

Image caption El Arctic Sea tenía unas bodegas parecidas a estas... ¿Qué contenían?

La militarizada región rusa era un paraíso del contrabando antes del colapso de la Unión Soviética.

La Flota del Báltico está equipada con misiles S-300, por lo que Kaliningrado parece un lugar idóneo para dotar a la nave de una carga secreta.

Era la primera vez que los dueños del barco utilizaban un puerto ruso, pero los documentos que vi mostraban que la parada estaba ya planificada.

"Fue un mantenimiento intermedio al final del tercer año en un ciclo de cinco, con lo cual todo encaja", me dijo Vladimir Parshin, a cargo del Registro Marítimo Ruso.

"Tenemos que revisar los tanques y el sistema de drenaje, lo cual no podemos hacer cuando el barco está cargado. Aparte de combustible y víveres para la tripulación, estaba vacío".

Pero la última visita de su equipo fue el 16 de julio, y los datos de Lloyds Register/Fair Play, servicio de información para la industria naviera, indican que el Arctic Sea estuvo en Kaliningrado por otro día.

Pese a pedidos reiterados, no se me permitió visitar el astillero de Pregol para investigar si se le dotó de una carga ilícita.

Lo que hice fue ubicar a quienes subieron al barco en Finlandia, donde la nave recibió su carga oficial de maderas tras dejar Kaliningrado. Descubrí que no hubo inspección física.

"Si ellos dicen que el está vacío, está vacío", me dijo el oficial de aduana Kjell Lintholm. "Subimos al barco para control de pasaportes, sólo de documentos. Era un barco normal".

Sin embargo, ¿pudo un cargamento de S-300 estar escondido en alguna parte?

Igualmente fallidas

Dentro de las vastas bodegas de un barco británico casi idéntico en tamaño al Arctic Sea, observé a los estibadores trabajando mientras las grúas movían su carga a cubierta.

Image caption Moscú niega que se transportaran misiles S-300.

Había suficiente espacio para los vehículos de lanzamiento de los S-300, pero escasas posibilidades de que los finlandeses no los detectaran.

Los propios misiles de siete metros de largo también resultarían difíciles de esconder.

El único lugar posible era en los tanques de lastre, por lo que me deslicé por un agujero y trepé hacia uno de ellos para echar un vistazo.

El acceso a estos espacios oscuros y húmedos es a través de un orificio ovalado de unos 80 centímetros como mucho.

El espacio debajo es amplio pero colocar allí un misil sería imposible.

"Puedes intentar meter algo pero no cosas grandes", dijo el capitán ruso del barco. "Y no creo que los esos misiles sean flexibles".

Acceder a los tanques de lastre inferiores significaría cortar la cubierta inferior y volver a sellarla.

Si la marina rusa se esforzó por sacar los misiles lo tendría que haber hecho en un barco cargado de madera y en el mar.

"Todo es posible"

El capitán Yevgeny, como otros con quienes hablé, se mantiene escéptico.

"Si los tanques están cubiertos, no hay oportunidad de llegar a ellos", me dijo.

¿Y si una poderosa fragata rusa transfirió la madera?

"Todo es posible si quieres hacer algo", bromeó el capitán. "Pero eso se asemeja a un cuento de hadas. Sólo posible con un milagro".

Incluso creyendo en el milagro, hay otros aspectos que no concuerdan como el modo en que los supuestos misiles llegarían a Irán desde Argelia y por qué no era más simple cruzar el mar Caspio.

Tras haber explorado varias teorías sobre el Arctic Sea y entrevistado a docenas de personas en varios países, todas las versiones me parecen poco demostradas e igualmente fallidas.

Por frustrante que sea, a menos que alguien rompa el silencio, lo que queda es un misterio profundo y una gama de teorías de la conspiración para escoger.

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