La diplomacia en las cabinas de aviones

Se culpa a la tripulación del avión de Northwest Airlines de haberse pasado 240 kilómetros del aeropuerto de aterrizaje por haber estado discutiendo acaloradamente en pleno vuelo. Más allá del resultado de las investigaciones sobre la veracidad de esto, es bueno preguntarse si es común que existan tensiones en la cabina y a miles de metros de altura.

Image caption Es bueno preguntarse si es común que existan tensiones en la cabina y a miles de pies de altura.

Por ejemplo, a principios de este mes se reportó una pelea entre los pilotos y los miembros de la tripulación en un vuelo de Air India.

Hasta se hicieron escandalosas acusaciones de acoso sexual ante el asombro de los 106 pasajeros que viajaban de Emiratos Árabes Unidos a Nueva Delhi, la capital de India.

Sin embargo, estos incidentes son raros, según comprobó el periodista de la BBC Penny Spiller.

Eric Moody fue piloto de British Airways por 33 años y le aseveró a la BBC que casi nunca escuchó discusiones durante el vuelo, o que algún miembro de la tripulación se rehusara a trabajar con algún colega.

Moody recuerda que ser copiloto requería las habilidades de un diplomático.

"Había veces que observaba al capitán y pensaba 'Yo no haría eso así'. Pero la mayoría de las veces él tenía razón y yo no", relata.

Y agrega que, en vez de tener que hacerse cargo del avión, siempre encontraba la forma de sugerir cosas de manera tal que fueran recibidas positivamente.

"Personalidades fuertes"

Aunque la posibilidad de sacarse chispas pueden ser muy altas.

Volar tiende a atraer personalidades fuertes, a personas que les gusta estar en control de las situaciones, señala Cary Cooper, profesor de Psicología Organizacional de la Universidad de Lancaster, en el Reino Unido.

Curiosamente, Cooper halló en un estudio sobre pilotos de aerolínea que tener una fuerte personalidad ayuda a relajar las presiones en vez de aumentarlas.

"Tienden a ser muy buenos en lidiar con la crisis y el estrés", subraya el académico.

Una investigación realizada por la agencia espacial estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) a fines de los '70 concluyó que el error humano es la causa principal en la mayoría de los accidentes de avión, y los problemas clave son los relativos a los malentendidos, al liderazgo y a la toma de decisiones en la cabina.

Así, la NASA desarrolló en 1979 un programa de entrenamiento llamado Cockpit Resource Management (CRM), que desde entonces ha sido tomado y adaptado por la industria aérea para mejorar la seguridad en el vuelo.

Entre otras cosas, el CRM les enseña a los tripulantes a actuar si ven al capitán o a los copilotos tomar una decisión peligrosa, y a dejar sus diferencias personales afuera del avión.

Otro factor que colabora con la armonía a bordo es que, a menudo, se elige a la tripulación al azar, lo que disminuye las probabilidades de que se creen enemistades así como amiguismos entre colegas.

Pero, ¿qué pasa si todo el tiempo que se comparte con los compañeros irritantes se torna un poquito demasiado?

El psicólogo Cooper ofrece este consejo: "Compórtese como un profesional. No deje que le afecte de manera personal. Y si es algo grave, asegúrese de no tener que trabajar con esa persona de nuevo".

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.