Reforma de la UE: aplazan decisión

El comisionado europeo José Manuel Barroso tiende la mano al premier checo, Jan Fischer
Image caption Algunos checos temen que el Tratado de Lisboa atente contra la soberanía nacional.

La Corte Constitucional de la República Checa aplazó hasta la semana próxima su decisión sobre si acepta o no el Tratado de Lisboa, que plantea una reforma de las instituciones de la Unión Europea (UE), en lo que podría ser el último obstáculo para la ratificación del acuerdo.

Funcionarios del tribunal informaron que el panel se reunirá nuevamente el 3 de noviembre y que es "muy probable" que la decisión se tome entonces.

La Corte, reunida en la ciudad de Brno, consideraba la protesta formal presentada por 17 senadores, quienes opinan que el tratado viola la soberanía nacional.

La queja presentada a los jueces cuenta con el respaldo del presidente checo, Vaclav Klaus, el único líder europeo que hasta el momento se ha negado a firmar el documento.

El tratado, que entre otras reformas profundas crea la figura de un presidente permanente para el bloque, no puede entrar en vigencia hasta que los 27 Estados miembros lo ratifiquen.

Enfrenta la amenaza de que no sólo de Klaus y los senadores checos, sino también del Partido Conservador británico.

Este último propone celebrar un referendo sobre el tratado si llega al gobierno el año próximo y si el documento no ha sido ratificado para entonces.

¿Superestado?

Los 17 senadores euroescépticos de la República Checa explican que su queja se centra en la preocupación de que el Tratado de Lisboa pueda infringir la soberanía del país.

Pretenden que el jurado de 15 miembros se pronuncie sobre la posibilidad de que siente las bases jurídicas de un "superestado" europeo. Si esto ocurre -argumentan-, entonces viola claramente los principios de la Constitución checa.

La Corte Constitucional está sometida a grandes presiones y no cabe duda que la fecha de su reunión -dos días antes de una cumbre europea que se verá opacada por la cuestión checa- no es ninguna coincidencia, opina el corresponsal de la BBC en Brno, Rob Cameron.

La UE intenta acelerar la puesta en marcha de profundas reformas estructurales, añade Cameron.

Sin embargo, algunos observadores estiman que probablemente el tribunal checo se tomará más de un día para tomar una decisión.

El Parlamento checo ya ha aprobado el Tratado de Lisboa, pero el presidente Klaus aún debe firmarlo.

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