Irak pide mayor compromiso internacional

El canciller iraquí, Hoshyar Zebari
Image caption Zebari pidió más compromiso a EE.UU. y asistencia a la ONU para detener a las "manos negras".

El gobierno de Irak le reclamó más colaboración de la comunidad internacional para prevenir atentados suicidas como los que hace cinco días dejaron más de 150 muertos en el barrio Salhiya, de Bagdad.

El pedido fue realizado al tiempo que se anunció el arresto de decenas de efectivos de las fuerzas de seguridad iraquíes en la zona de los incidentes.

El canciller Hoshyar Zebari le dijo a la BBC que Estados Unidos debe renovar su compromiso con la seguridad del país y pidió asistencia a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para determinar el nivel de injerencia de los países vecinos en la estabilidad interna.

Desde el despacho del primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, se emitió un comunicado en el que se responsabiliza del doble atentado del domingo -el cual causó daños graves en el ministerio de Justicia y en otro edificio oficial- a "las mismas manos negras" que estuvieron detrás de los ataques del 19 de agosto contra otras sedes del gobierno.

Irak acusa a Siria de cobijar a los perpetradores de los atentados, que serían miembros del proscrito partido iraquí Baath, al que pertenecía el ex gobernante iraquí Saddam Hussein.

Según el despacho de Al-Maliki, los atacantes tendrían como objetivo sembrar el caos, "dificultar el proceso político y evitar las elecciones", que están previstas para enero.

Tensión con Siria

Esta denuncia incrementa la tensión en las relaciones entre Bagdad y Damasco, que no ha podido aliviar una mediación turca.

La ONU resolvió enviar a Bagdad a una delegación encabezada por el secretario general para asuntos políticos, el argentino Óscar Fernández Taranco, para indagar las supuestas ramificaciones extranjeras de la insurgencia.

En momentos en que avanza el repliegue de las tropas estadounidenses y se organizan los comicios, la seguridad interna de Irak vuelve a ser motivo de preocupación, aunque el número de incidentes violentos ha decaído en forma drástica desde principios de año y el ejército iraquí ha crecido en tamaño y capacitación.

Sin embargo, hay temores de que haya infiltraciones de la insurgencia en el ejército. Los 60 efectivos de seguridad -once de ellos oficiales- que fueron detenidos este jueves patrullaban el barrio de Salhiya en el momento del doble atentado. Todos ellos serán interrogados sobre esos incidentes.

Como dice desde Bagdad el corresponsal de la BBC Gabriel Gatehouse, muchos creen que los coches bomba como los que se usaron el domingo, de gran tamaño, no podrían haber entrado al distrito administrativo de la capital sin la ayuda de algún militar.

Dudas

Según Gatehouse, la virulencia del doble atentado del domingo pone en duda la capacidad de las tropas iraquíes de recibir el control total de la seguridad de manos de los efectivos estadounidenses, quienes ya se han replegado de las ciudades principales de Irak, según un calendario de retirada que fija la completa restirada de las tropas para 2011.

El gobierno del presidente Barack Obama ha apresurado el "paso de mando" en Irak para concentrar los esfuerzos militares en Afganistán, que en opinión del mandatario es la "batalla original" de la llamada guerra contra el terrorismo, de la que no se debería haber apartado el foco durante el mandato de George W. Bush.

Image caption El doble atentado contra el ministerio de Justicia y la gobernación provincial dejó 153 muertos.

Militares estadounidenses dicen que, con ataques como los de Salhiya, la insurgencia intenta reactivar la violencia sectaria que desangró el país tras la invasión de 2003, pero también afirman que podría tener como objetivo socavar la confianza en el gobierno de Al-Maliki, quien se presentaría como candidato en enero.

Algunos altos mandos de Estados Unidos se han mostrado reticentes a la hora de empacar y movilizar sus soldados, por temor a que vuelvan a ser necesarios.

Es que el calendario de retirada de Washington debería ser revisado si la situación se deteriora, dijo a la BBC el canciller Zebari. Y añadió que Washington "tiene que estar más comprometido con la seguridad en Irak".

En enero, cuando las elecciones provinciales se llevaron a cabo de manera pacífica, se respiró aire de tranquilidad en el país.

Los comicios se realizaron después de que Obama anunciara el retiro de tropas previsto para agosto de 2010, dejando sólo unidades para entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes hasta el año siguiente.

Según el plan de Obama para "acabar con la guerra", de los 140.000 soldados estadounidenses que actualmente están desplegados en Irak, 50.000 permanecerán hasta las elecciones.

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