"Una pequeña victoria para el socialismo"

Noam Chomsky

El ensayista y analista político estadounidense Noam Chomsky habló con BBC Mundo sobre sus impresiones tras la caída del Muro de Berlín, hecho que en su momento consideró "una pequeña victoria para el socialismo".

Sin embargo "la victoria no fue como esperaba" y hoy -20 años después- Chomsky asegura que están ocurriendo "acontecimientos (que) son muy inspiradores" en América del Sur.

Escribí un artículo entonces que creo que nadie entendió. De hecho fui invitado a que lo enviara a una especie de revista de izquierda, que lo rechazó porque no fue entendido. Luego lo mandé a The Nation que tampoco lo entendió.

Pensé que (la caída del Muro de Berlín) era una pequeña victoria para el socialismo. Todavía lo pienso. La victoria no fue como yo esperaba, pero las posibilidades permanecen.

En mi opinión, en la Rusia pre-bolchevique, hubo un florecimiento de los consejo locales de obreros, que pudieron haber constituido la base del movimiento hacia el socialismo

Pero Lenin y Trostky no lo quisieron así. Ellos quisieron lo que Lenin veía como un Comité Central dirigido por un líder máximo que condujera al país hacia la industrialización, y quizás al llegar a la sociedad industrializada dirigirse al socialismo. En su visión, una sociedad atrasada y agraria como la rusa no estaba madura para el socialismo y tenía primero que industrializarse, lo cual no concordaba con Marx.

Image caption Para Chomsky, en Bolivia se está ejercitando una "democracia real".

En sus últimos años, Marx dedicó mucho tiempo y esfuerzo a estudiar la sociedad agraria rusa y aparentemente se convenció del potencial revolucionario que había en ella, algo con lo que los marxistas urbanos no coincidían.

Lenin, entonces, destruyó los consejos fabriles, virtualmente eliminó los soviets y prácticamente asumió todo el poder y montó un gran aparato represivo y en pocos años instauró una nueva política económica parecida al capitalismo de Estado. Luego Stalin tomó las riendas y todo se convirtió en una completa monstruosidad.

Con la caída de la Unión Soviética, una dictadura cruda sin elementos de socialismo, hubo algunas aperturas para recuperar el socialismo. Se necesitaba, por supuesto, evadir una cantidad de barreras ideológicas, en medio de los aparatos de propaganda más grandes del mundo, uno enorme en Occidente y otro menor en el Este, muy difíciles de superar.

América Latina

(Veinte años después) una región estimulante es América del Sur, donde están ocurriendo acontecimientos muy interesantes. Por primera vez en 500 años, los países se están empezando a integrar -de una manera significativa han estado separados a través de su historia- y también están empezando a encarar algunos de sus relevantes problemas internos.

Algunos de estos acontecimientos son muy inspiradores. Por ejemplo, en Bolivia, el país más pobre de América del Sur, hay un movimiento popular sobresaliente. La población indígena ha venido luchando durante años por reivindicaciones cruciales. Hace una década tuvo éxito en la batalla contra el Banco Mundial y las corporaciones que querían privatizar el agua.

Finalmente, en 2005 (los indígenas) entraron en el terreno político y eligieron a uno de ellos basados en asuntos serios, al contrario de Estados Unidos donde lo que cuenta es la imagen y los grandes temas quedan al margen.

Los temas en juego proceden del movimiento popular y son el control de los recursos, los derechos culturales, la sociedad multiétnica, multicultural y multilingüística. Eso es democracia real, una democracia que las élites europeizadas y generalmente blancas del oriente del país que gobernaron tradicionalmente, han tratado de minar, con el apoyo de Estados Unidos.

Hay otros casos, como el de Lula, en Brasil, que es ahora de alguna manera el favorito de Estados Unidos, pero eso se debe a que otros se han desplazado bastante a la izquierda.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.