La inusual reunión de Obama y Netanyahu

Netanyahu deja la Casa Blanca tras reunirse con Obama
Image caption El primer ministro israelí visitó por segunda vez a Obama en la Casa Blanca.

¿Qué pasó en la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu? A juzgar por lo que ha trascendido, se trató de un encuentro bastante inusual.

No hubo fotos, ni conferencia de prensa. Apenas una anodina declaración. Y nada de la tradicional cálida bienvenida que los líderes israelíes reciben en Washington.

La segunda visita del premier israelí a la Casa Blanca tras nueve meses de Obama al frente de la presidencia pasó inadvertida, y la incógnita alimenta las dudas sobre el proceso de paz en Medio Oriente.

La renovación, este año, de los gobiernos de Estados Unidos e Israel derivó en un enfriamiento de la usualmente sólida relación entre ambos países. Y ahora la paz parece estar más lejos que cuando Obama asumió su cargo, en enero.

Algunas fricciones entre los aliados se han producido por los esfuerzos de Washington para que Israel congele la construcción de asentamientos en territorio palestino y se facilite el reinicio de las conversaciones de paz, una de las prioridades de la administración Obama.

Sin embargo, poco se ha conseguido hasta ahora.

Asentamientos en disputa

En el encuentro de dos horas, Obama reafirmó el fuerte compromiso de su país con la seguridad de Israel, de acuerdo al comunicado. También hubo tiempo para discutir sobre Irán y sobre cómo avanzar en la búsqueda de la paz en Medio Oriente.

Pero poco más trascendió. Un portavoz de Netanyahu declinó hacer comentarios, y un encuentro con la prensa previsto para este martes fue cancelado, informó la agencia Reuters.

Para Kim Ghattas, corresponsal de la BBC en Washington, la alianza entre ambos países sigue siendo indudablemente sólida, pero el gobierno estadounidense está frustrado porque sus esfuerzos en la región no parecen dirigirse a ningún lado.

Esto, en parte, se debe a que Netanyahu no ha escuchado el llamado de Washington a congelar la construcción de asentamientos israelíes en territorio palestino.

Ghattas explica que Obama quiso asegurarse de que su reunión con Netanyahu no se viera como una muestra de apoyo al líder israelí.

Pero el problema no sólo pasa por ahí, pues los palestinos se niegan a sentarse a la mesa de diálogo si no se suspenden las edificaciones. Y ellos también tienen sus propios problemas, principalmente divisiones internas, que les dificultan tomar medidas audaces y necesarias para salir del estancamiento actual.

Netanyahu aprovechó su paso por Washington para lanzar, en una conferencia con representantes judíos en Estados Unidos, una propuesta al presidente palestino. "Le digo a Mahmoud Abbas (...) déjenos aprovechar el momento para llegar a un acuerdo histórico. Déjenos comenzar las conversaciones de inmediato".

Cambio de postura

Obama llegó al poder con la idea de cambiar la imagen de su país en el mundo árabe. Desde entonces ha buscado que Israel congelara la construcción de asentamientos.

Pero el mandatario parece haber juzgado mal la fortaleza de Netanyahu, comenta el corresponsal para asuntos diplomáticos de la BBC, Jonathan Marcus.

Y ante la falta de respuesta del lado israelí, Washington pareció cambiar de postura hace algunas semanas, cuando la secretaria de Estado Hillary Clinton aseguró que las negociaciones debían empezar sin que Israel suspendiera las actividades de los asentamientos.

Clinton irritó a líderes árabes cuando calificó de "sin precedentes" la oferta de Netanyahu de disminuir limitadamente la construcción.

La reacción palestina no se hizo esperar: la Autoridad Nacional Palestina reafirmó que las colonias en Cisjordania eran el "principal obstáculo" para que se pudieran sentar a discutir un acuerdo de paz.

Y luego Netanyahu hizo un llamado a los palestinos a que se comprometan a reactivar las negociaciones sin condiciones previas.

Problema palestino

El especialista de la BBC en Medio Oriente, Jeremy Bowen, ha explicado que los intentos del presidente Abbas "de cooperar con los estadounidenses han dañado su imagen en casa".

Abbas ha anunciado que no buscará la reelección en los comicios previstos para enero de 2010. El líder explicó que estaba desencantado debido a que, en su opinión, Estados Unidos estaba favoreciendo a Israel en cuanto a la expansión de los asentamientos.

El anuncio de Abbas ha causado preocupación entre funcionarios israelíes y árabes sobre el futuro del proceso de paz en Medio Oriente.

Lea: preocupación por la renuncia de Abbas

Para los analistas, el propósito real del presidente -el más moderado y pro occidental que han tenido los palestinos en su historia- es enviar a sus aliados en Washington un claro mensaje de enojo. Sin embargo, algunos estiman que de concretarse su renuncia, la Casa Blanca podría encontrarse con las negociaciones en punto muerto. Un poco más de lo que ya están.

Nadie esperaba que el proceso de paz en la región fuera a ser fácil o rápido para Obama, estiman los corresponsales. Pero el mandatario necesita un progreso diplomático, pues hasta ahora no ha conseguido frenar los asentamientos ni reanudar las conversaciones. Y, por el momento, tampoco parace tener un camino claro por delante.

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